Clase de Ballet

Ballet Barre None

Eileen Juric encontrado una necesidad de reestructurar la forma en que se enseñaba ballet a los estudiantes jóvenes y ha desarrollado su propio estilo de enseñanza en los últimos ocho años. Su método se llama Ballet Barre None.

Eileen Juric estudió con algunos de los maestros de ballet más importantes del mundo, tanto en la Joffrey Ballet School y en la School of American Ballet y sabe mejor que nadie los protocolos del ballet tradicional. No obstante, la idea de su método es enseñar a los estudiantes cómo controlar su cuerpo por su cuenta antes de la introducción de la barra como herramienta de ejercicio.

Su enseñanza se centra en el desarrollo muscular por igual en ambos lados del cuerpo y a veces implica trabajar tumbado en el suelo. No hay contacto con la barra.

“A menudo, los niños están fascinados inicialmente por la barra”, afirma, señalando que los estudiantes más jóvenes tienden a cogerse de la barra como una muleta. Pero los efectos secundarios sobre la necesidad de la hora de clase limitada la llevó a renunciar a la barra por completo.

Pero naturalmente, Ballet Barre None no está diseñado para eliminar para siempre la barra, ya que, si un estudiante decide perseguir objetivos profesionales se debe empezar a añadir el trabajo de barra en clase. Ballet Barre None se aplica en los periodos de transición entre el inicio y la formación avanzada relacionando el ballet con otros tipos de movimientos.

Por mi parte, supongo que somos muchos los que llevamos implementando el uso exclusivo del centro de clase por diferentes motivos: por cuestiones de tiempo principalmente, y porque en  los colegios no hay barras ni tampoco existe el interés en promover la danza de manera efectiva, de modo que hay que adaptarse a trabajar sin ella; y por otro lado, desde mi punto de vista no es posible imponer un trabajo de barra a niños menores de 8 o 9 años, de modo que el Ballet Barre None no es ninguna invención extraordinaria. No obstante animo a revisar el método y a sacar ideas provechosas. El método tiene una serie de 3 DVD y una web.

El Método no aplica directamente la utilización del dispositivo de apoyo
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Leg Stretches for Ballerinas

Ballet dancers require a high degree of leg flexibility. In slow adage movements, flexible legs, along with strong abdominal muscles and hip flexors, allow the dancer to lift her leg well above 90 degrees to the front and side. For dynamic grand battements, ballet dancers need flexibility for the same reasons. Turnout, one of the defining characteristics of ballet technique, is only possible if the dancer has enough leg flexibility to continue the rotation that starts in the hip joint. Flexible calf muscles permit a dancer to land from jumps and to work on pointe safely.

Hamstrings

Stretching the hamstrings can increase the flexibility that a ballet dancer needs to lift her leg to the front and the side. Ballerinas stretch these muscles with the leg on the barre stretch. After placing her foot on the barre, she can lean over her leg to increase the stretch. Ballet dancers can also stretch these muscles by lying on the floor and bringing one leg toward her chest. To target all of the hamstring muscles, ballerinas often perform these stretches with external rotation and without.

Adductors

Flexibility in the adductors helps a ballet dancer open her legs directly to the side without losing control of her turnout. Stretches that target the adductors include the leg on the barre stretch performed facing the barre, center splits and the pied dans la main stretch — or “foot in the hand” stretch. In this last stretch, the ballet dancer grasps her right foot in her right hand, while holding onto the barre with her left hand if desired. She extends her right leg in front of her body and then moves it to the side of her body, pulling her leg as close to her shoulder as possible. She holds the stretch for several seconds before switching sides.

Calves

Flexibility in the calf muscles — the gastrocnemius and soleus in particular — is necessary for every plié a ballet dancer performs. Because ballet dancers spend so much time pointing their ankles and working on demi-pointe, these muscles have a tendency to get overused and tight. Stretching these muscles — with straight-leg and bent-knee lunges — can protect the dancer from injury and can make the landing from jumps more fluid.

Quadriceps

The quadriceps are another group of muscles that tend to get overused in ballet. These muscles are engaged any time a dancer straightens her knees. Also, many ballet dancers use these muscles incorrectly in adage movements. Instead of focusing the effort on the abdominal muscles and hip flexors, many ballet dancers try to lift their legs with their quadriceps. This unnecessary effort leads to tightness in the muscles. A ballet dancer can stretch these muscles by lying on her stomach and grasping her right foot in her right hand. Bringing the foot toward the buttocks will stretch out the quadriceps.

When to Stretch

Most of the leg stretches that ballerinas perform are static stretches. This type of stretch should only be performed after a thorough warm-up, to reduce the chance of injury. Because a dancer needs to be warmed up before performing the stretch, the ideal time to stretch is after ballet class.

By Kat Black : Kat Black is a professional writer currently completing her doctorate in musicology/ She has won several prestigious awards for her research, and has had extensive training in classical music and dance.

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Baby Ballet: bailar para crecer

Por Maria Doval

El baby ballet es un programa de complemento de iniciación a la danza dirigido a niños/as de entre 2 y 5 años aproximadamente, con posibilidad de iniciación para bebés a partir de 18 meses.

El baby ballet está plenamente desarrollado en los Estados Unidos donde psicólogos y pedagogos coinciden en promover los beneficios de la estimulación de los procesos motrices y de armonización corporal en la primera infancia, ya que el contacto con la danza contribuye a una evolución sana y gratificante de las distintas capacidades.

Es una disciplina que requiere paciencia y dedicación por parte del maestro, como así también comprensión y afinidad para conectar con bebés que operan según su instinto y que comienzan a dar sus primeros pasos en el desarrollo de su reflexión y entendimiento. Asimismo precisa de un programa específico diseñado para el tratamiento de los más pequeños, ya que muchos de ellos llegan a sus clases con pañales y no saben expresarse mediante el dialogo; de modo que la capacitación del profesor se deduce vital.

En España el baby ballet apenas comienza a insertarse en academias de danza, ya que hasta hace poco solo se dictaba iniciación a la danza para niños a partir de 5 años, y es un trabajo que desafortunadamente está muy poco reconocido por el público, ya que no se tiene en cuenta la responsabilidad, preparación y disposición que se exige al maestro para llevar a cabo esta actividad.

Por mi experiencia, puedo afirmar que los niños que practican baby ballet se diferencian de aquellos que no lo ejercen de forma notable, ya que la danza no solo los introduce en el desarrollo pleno de sus habilidades psicomotrices, sino que hacen uso de su creatividad y agudizan su percepción artística y prestancia gracias a la introducción de los ritmos de la música clásica y las nociones iniciales del ballet. Asimismo, el baby ballet establece las rutinas previas de lo que posteriormente será la clase de ballet – suelo, barra, centro, diagonales – a través del juego, la improvisación y ejercicios de copia y repetición que los bebés incorporan y asimilan con gran facilidad. También permite que el maestro pueda anticiparse en captar a aquellos niños que cuentan con una precoz predisposición a la danza y a la música, y trabajar expresamente con aquellos que naturalmente no están igual dotados o que su evolución es más lenta ya que, no todos los niños se rigen por un mismo patrón de desarrollo, ni habitan en el mismo contexto familiar y escolar.

El baby ballet les ayuda a incorporar hábitos de independencia, sobre todo a aquellos niños que no asisten a guardería o a jardín de infancia, y que aún no están acostumbrados a separarse momentáneamente de sus mamás; de modo que la breve clase de baby ballet es un buen comienzo para habituarse a emprender actividades sin la presencia materna, socializarse con otros niños a través de una actividad positiva e ir construyendo las bases de su propia identidad. Los bebés se encuentran unidos a sus mamás biológica y emocionalmente, y aunque las clases sean breves aconsejamos a las madres permanecer en las inmediaciones del aula, o hacer la clase junto con su bebé hasta que éste se adapte a la actividad. No todos los bebés necesitan adaptación, pero es necesario en muchos casos para que la separación de las mamás no resulte traumática y la experiencia en la danza resulte edificante y provechosa para el pequeño.

También hay casos de bebés que no sienten atracción por esta actividad, les abruma o simplemente sienten miedo. Y es normal que los padres experimenten con sus hijos las diferentes actividades que se ofertan para descubrir aquello que realmente les gusta hacer a los niños. Por ese motivo, muchas veces es una actividad transitoria, ya sea por que el niño no se adapta o no le gusta bailar, o bien porque los padres deciden retirarlo del aprendizaje por diversos motivos (la mayoría de las veces por desconocimiento de las actividades artísticas, o bien por la crisis económica en España que está causando importantes bajas en las aulas).

El baby ballet aborda la fase en que el niño va independizándose del adulto progresivamente y a través del juego y el movimiento aprende a relacionarse con otros niños e individuos. Sus movimientos, aún bastante rudimentarios se irán haciendo cada vez más claros aunque no podemos esperar la armonía y precisión de un alumno mayor. Por otra parte sus periodos de atención se van haciendo cada vez más amplios y suelen entusiasmarse con diversas propuestas de juego o de aprender cosas nuevas y les gusta experimentar e intentar repetidas veces determinados ejercicios.

También es el momento en que aprecian las historias y les gusta interpretar animales, personajes o distintas circunstancias ligadas a su habilidad imaginativa, lo cual promueve la creatividad del niño.

 Definitivamente, es satisfactorio para mí ver el apoyo de las mamás que intentan que sus niños progresen el la danza, y me complace inmensamente su vocación de entrega. Puedo afirmar que si bien la labor no es masiva, es cuantiosa en calidad humana por parte de niños y padres que quieren integrar la práctica del ballet. En definitiva, el baby ballet trata de brindar las motivaciones y estímulos necesarios para un desarrollo feliz y eficiente, con la premisa de construir un espacio de arte, amor y comunicación entre bebés, papás y maestros.

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Las bases de un développé

En la barra o en el centro, este movimiento de singular belleza que suele ejercitarse en los ejercicios de adagio, requiere la práctica y las bases precisas para que sea posible ejecutarse de la manera correcta.

Pensemos por un instante que si le pidiéramos a una persona cualquiera que pasa por la acera que nos haga un développé, el espectáculo sería estrepitoso.  Porque? porque debemos tener en cuenta que si no se conocen o se ejercitan ciertas pautas es humanamente imposible desarrollar este movimiento satisfactoriamente. Si bien al alumno le puede parecer mecánico y absolutamente normal y rutinario, este paso requiere una técnica específica que repasaremos a continuación:

1). Antes de partir, debemos tener pleno conocimiento de lo que es un passé o retiré y de como se hace. Un développé siempre nace de un passé, ya que necesita un punto de partida para desarrollarse. De lo contrario, no sería un développé.

En este punto, es fundamental tener desplazado el eje del cuerpo sobre la pierna de apoyo y asegurarse de que estamos firmes conteniendo la musculatura abdominal, estirando mucho, muchísimo la rodilla de la pierna de abajo, y no relajar los brazos. A la hora de hacer un développé hay que estar erguido, (sin tensiones innecesarias), con la idea virtual de que voy a tocar el cielo con mi développé.  Si permitimos que  los músculos se dejen llevar por la fuerza de la gravedad o se relajen , sería imposible elevar un développé ni una sola pulgada.

2).  Debemos tener claro hacia que dirección vamos a desplegarlo: dévant, séconde o derrière. Aquí juegan un papel clave los talones y las rodillas. El talón va a dirigir el despliegue en avant y  la séconde, y la rodilla va a guiar el despliegue en arrière. Porque? porque el talón de las bailarinas en los developpés dévant y séconde siempre quieren salir primero y mirar al público ( y mantener el en-dehors técnicamente hablando) Lo mismo ocurre con la rodilla en un développé hacia atrás: si mi talón saliera primero, el développé sería tan horroroso como el de la señora de la acera que hablábamos en párrafos anteriores.

3). Antes de sacar el développé, dijimos que hay que sentirse firmes. Si no estamos firmes, el développé será titubeante, y en el peor de los casos – y estando en el centro – la pierna de trabajo va a caer en picado haciendo de nuestro adagio un auténtico desastre. Y si no estamos firmes en la barra, nos aferraremos a ella como a un clavo ardiendo y eso no está permitido.

No obstante, no debemos obsesionarnos con la altura en los primeros tiempos. Yo prefiero que os obsesionéis con una buena postura y un buen passé, que con tiempo la pierna va subiendo con el trabajo y con el ejercicio.

4). Ahora bien, la pregunta del millón:  De dónde sale la fuerza para mantener en altura un développé?  Pues de la musculatura posterior de los muslos, en la que debemos centrarnos para no forzar en exceso los cuádriceps y acabar a fin de carrera con las piernas de Cristiano Ronaldo.

En definitiva, para hacer un buen développé hay que atender muy bien las correcciones de vuestro maestro, y no está demás echar un vistazo al espejo  En principio, hay que seguir trabajando el equilibrio, controlar mucho la espalda en el passé, y la elongación muscular, base de todo développé bien hecho.

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno.

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Preballet: accidentes en clase

La clase de ballet es un ámbito que no está exento de posibles accidentes entre los alumnos más pequeños. Aunque la mayoría de los incidentes carecen de importancia, es preciso comprender que los niños no entienden el mecanismo de las caídas y por tanto -más que dolor por el golpe- supone avergonzarse por su torpeza.

La clase de ballet es un espacio de experimentación, donde nuestro cuerpo es la herramienta que vamos a aprender a utilizar, por eso los fallos pueden ocasionar esas pequeñas pupas que en clase de danza tienen un mayor protagonismo que en otras actividades.

A que se debe y que actitud debe tomar el profesor:

Los más peques entienden que el ballet es algo bello y cometer un error evidente a muchos les afecta y les humilla. De modo que a veces puede ser motivo de abandonar la práctica y dejar de asistir a clase. No obstante, no todos los niños tienen esta sensibilidad, pero es posible en ciertos casos. El maestro, si bien no debe restar importancia  (puesto que el niño está dolido), lo que debe hacer es animarlo y comprender la causa de su llanto o su impotencia, y tener presente que sus emociones y las formas de expresarlas son muy diferentes a las de un adulto.

Hay que promover que siga experimentado, pero aportándole fórmulas para evitar los accidentes, teniendo en cuenta que el niño está muy pendiente de la impresión que va a causar a su profesor y a sus compañeros de clase. Pero ojo! darle excesiva importancia ocasionará que algunos puedan hacer uso de estas estrategias para atraer la atención del profesor y conseguir que estemos pendientes de ellos todo el tiempo. Si bien algunos niños se evidencian avergonzados, otros, por el contrario, tienden a proyectar actitudes emocionales opuestas.

Es normal que el cuerpo les juegue alguna mala pasada y les traicione en algún momento ya que los niños están en pleno crecimiento; y comprendamos también que aún no cuentan con  la suficiente madurez para captar con exactitud los movimientos del profesor – dado que la mayoría de las veces apenas consiguen plasmar un bosquejo de lo que podría ser un paso de ballet-, ni tampoco podemos dirigirnos a ellos en términos puramente técnicos.  Lo esencial en este periodo es estimular su coordinación, no exigir más de lo posible (que solo conducirá a fracasos) y promover el desarrollo paulatino de la expresión corporal.

El ballet, al igual que el resto de asignaturas, se aprende de a poco, y se incrementa el nivel de exigencia de acuerdo a su desarrollo psicomotor y cognitivo.

No se trata de hacer un estudio psicológico del alumno, ya que éste no es nuestro cometido como profesores de danza, pero si es preciso atender a los diferentes perfiles del alumno y educarlos en consecuencia fomentando la igualdad y le empatía.

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El Grand Battement

Siguiendo en la misma línea de los diferentes battements, el grand battement es uno de los últimos ejercicios que se practican en la barra. Y posteriormente al pasar al centro.

Es un ejercicio de calentamiento y a la vez de control.  Se trata de liberar el ángulo de apertura de las piernas hacia grandes elevaciones en avant, en arrière o a la seconde, pero asegurando constantemente el en dehors (tanto de la pierna de apoyo como de la pierna que se le eleva)  y sobre todo no perder el control de las caderas. En principio, no es importante la altura, sino conservar los criterios técnicos. El ansia por intentar un gran ascenso de las piernas puede causar que el alumno desatienda todas las indicaciones anteriores, y por tanto, el paso estará mal ejecutado. La altura de un grand battement, o bien de un développé, debe trabajarse de a poco, hasta que la técnica esté asimilada y la ejecución se realice correctamente, con naturalidad y a una altura aceptable.

Tampoco debemos olvidarnos de los brazos, hay que guardar su correcta colocación en todo momento, y no poner tensiones innecesarias. Las rodillas de ambas piernas deben mantenerse estiradas. También es muy importante que el torso se mantenga lo más derecho posible y que sean las piernas las que trabajen independientemente. Y como es habitual, el pie de la pierna que se eleva debe estirarse inmediatamente al despegarse del suelo.

Revisa también El Battement Tendu

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno.

Zapatillas de Punta

¿Con que edad es ser muy mayor para empezar el trabajo de puntas?

Por Lisa Howell

Hay muchos adultos que deciden tomar clases de ballet en un momento avanzado de su vida, y a menudo se preguntan si podrán progresar en punta. La fuerza y flexibilidad que se exige a los estudiantes jóvenes antes de empezar la punta, es la misma para los adultos. No obstante, existen algunos aspectos a tener en cuenta con los bailarines adultos.

La pregunta de “¿Con qué edad es ser muy viejo para empezar el trabajo de punta?” suele aparecer a  menudo en foros y discusiones de grupos dedicados al entrenamiento de la punta, y es un problema del que no suelen hablar mucho los profesores/fisioterapeutas/autores. Técnicamente hay menos riesgo con los pies de un adulto cuando empiezan en punta ya que sus placas de crecimiento ya están bien asentadas. Sin embargo, existen muy pocos adultos que llevan muchos años sin bailar pero tienen un pie con una forma o fuerza adecuada para bailar en punta.

El problema de la flexibilidad es la mayor dificultad con la que se encuentran los estudiantes maduros cuando intentan alcanzar una completa posición de punta del tobillo, ya que a menudo esto requiere algunos estiramientos de los ligamentos que suelen resultar mucho más fáciles cuando se es más joven. El posible rango en el tobillo también depende enormemente en la movilidad natural de los ligamentos en general. No obstante, a una persona con “hipermovilidad” (relajamiento general de todos los ligamentos del cuerpo) le resultará más fácil de conseguir. Pero debo añadir que he sido testigo de impresionantes mejoras en el rango de pie y tobillo de algunos clientes adultos que he tenido, nada es imposible si realmente se quiere algo.

Los requisitos de fuerza para alumnos de ballet de mayor edad para progresar en punta, suelen ser mayores que los exigidos a un joven bailarín. Esto se debe al hecho de que, en general, la mayoría de los bailarines adultos ¡no son más ligeros que uno de 12 años! El bailarín debe ser capaz de controlar bien los pies en todos los tests, especialmente en fondu, y durante el petit allegro, ya que el pesar más requiere más fuerza en las articulaciones del pie en el salto. La falta de control en el arco, en fondu colocará mucha presión en las rodillas, especialmente en la fina suela redonda de las zapatillas de punta. Otras áreas que también se evalúan mucho son la fuerza en la rotación externa, el rango y el control.

Si un adulto asiste a clases de ballet durante una temporada y trabaja correctamente sus pies en clase, la fuerza requerida en el antepié se desarrollará en poco tiempo. Sin embargo, para el principiante de ballet que aprende a aislar algunos músculos del pie puede tardar más. Nuestro cuerpo desarrolla “patrones de movimiento” que realizamos regularmente, y es importante que el aislamiento del control del pie sea la segunda naturaleza del bailarín antes de empezar el trabajo de puntas. Existen muchas otras cosas en las que pensar mientras se trabaja la punta: el bailarín tiene que ser capaz de controlar fácilmente la posición de sus dedos en las zapatillas  para tener una excelente estabilidad y por consiguiente, una punta segura.

La coordinación que se requiere para controlar el pie en punta, es algo que se desarrolla después de años de baile, y como a cualquier estudiante; se espera que el bailarín adulto asista a clases de baile  como mínimo 3 veces a la semana durante un año. Y lo ideal sería asistir a clases regularmente durante muchos años antes de plantearse empezar el trabajo de punta.

No es imposible que un bailarín adulto de ballet progrese en punta, pero normalmente requiere mucho trabajo y mediación hasta alcanzar esa seguridad.

 

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El Grand Plié

Es uno de los primeros movimientos que se aprenden en las clases de ballet, y a pesar de su simple definición (gran flexión o plegado) conseguir una correcta coordinación no es una misión fácil, sobre todo en los primeros años de estudio. Es un trabajo de calentamiento progresivo que se introduce al comienzo del trabajo de barra, en 1º, 2º, 4º y 5º posición combinado con cambrés y demi-pliés, y también es incluido con frecuencia en ejercicios de adagio y rond de jambe tanto en barra como en centro. Es un paso que difícilmente tenga un uso escénico, ya que se utiliza como acción de entrenamiento, pero no por ello deja de ser un movimiento de gran belleza.

Cualquier alumno de ballet está capacitado para hacer un grand plié, pero no todos lo consiguen ejecutar eficientemente. Lo fundamental de este ejercicio, además de emplear la técnica precisa, está en la coordinación. Aquí es donde reside – al final de cuentas-  la perfección del movimiento.

– A tener en cuenta:

  • La espalda debe mantenerse bien recta, conteniendo glúteos y abdomen.
  • Los hombros deben estar correctamente alineados y a la misma altura.
  • Nunca debemos sentarnos al llegar abajo, es un movimiento de control que si se relaja pierde toda su línea y eficacia.
  • Primero se debe pasar por un profundo demi-plié, los talones son lo último que elevo en el descenso, y lo primero que apoyo al iniciar la elevación. Nunca levanto talones en 2º posición (excepto que el profesor demande un grand plié en relevé)
  • El port de bras, en cualquiera de sus variantes, debe ser un movimiento perfectamente ligado y coordinado con el trabajo de piernas. No ha de haber cortes bruscos ni paradas innecesarias en el trayecto.
  • La cabeza acompaña al port de bras, teniendo mucho cuidado hacia donde miramos, ya que dirección de la mirada influye directamente en la postura de la cabeza.
  • Los muslos deben dirigirse hacia afuera manteniendo el en-dehors en todo momento. Y mucho cuidado en la 4º posición, el eje del cuerpo debe estar perfectamente centrado.

Y por último, debemos emplear la práctica y el ensayo a diario (o casi a diario) tanto en barra como en el centro de la clase.

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno.

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Como hacer un moño de ballet

Tienes un examen, una actuación, o simplemente necesitas hacerte un bonito moño para asistir a clase? Para lucir un moño bien hecho se necesita algo de práctica y otro pelín de habilidad. Pero no es algo imposible. Yo diría que es indispensable para toda bailarina saber hacerse el moño. Un buen peinado a la hora de bailar nos aporta elegancia y destaca la expresividad, además de aportarnos una imagen cuidada y prolija.

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Materiales que necesitamos:

Peines finos, cepillo, horquillas abiertas y cerradas, goma, gel o laca, redecilla. En caso de actuar es recomendable la redecilla invisible del mismo color de tu pelo.

Procedimiento:

Peina y desenreda bien el pelo con un cepillo.

Mójate el cabello con un poco de agua y acto seguido hazte una coleta bien tirante, cuidando que no se escapen pelitos ni flequillos. Para ello, sírvete de un peine de dientes finos, de este modo el pelo quedará bien estirado. La coleta no debe quedar ni muy baja, ni excesivamente alta. Si así fuera, nos dificultaría el paso siguiente.

Una vez hecha la coleta, mójala otra vez y divídela en varios mechones. Enrosca cada mechón en forma de tirabuzón ayudándote con gel. Luego enrosca cada mechón sobre el nacimiento de la coleta en forma de círculo. Coge cada mechón con horquillas abiertas y bien sujeto. Debes formar círculos a izquierda y a derecha, para que el moño quede centrado.

Cuando hayas terminado asegúralo con más horquillas abiertas, y utiliza las horquillas cerradas para sujetar bien el pelo de los costados, o cualquier pelillo que amenace con salir de su lugar.
Colócate la redecilla y fija el peinado con laca y más gel si fuese necesario. Ya puedes colocar tu tocado.

A tener en cuenta:

Las niñas pequeñas o con poco pelo, difícilmente puedan dividir su pelo en varias partes. De modo, que dependiendo de la mata de pelo, podrás hacerte un solo mechón enroscado, dos o más. Desde luego, tener abundante cabellera nos ayuda a lucir un hermoso moño, pero tratando de no llevar nunca un exagerado ornamento de cabello.

Para ello, una estudiante de ballet o una bailarina, debe tener un largo de pelo adecuado para hacer correctamente un moño. Si tienes poco pelo puedes dejártelo largo para hacer tirabuzones extensos que otorguen volumen a tu moño, o por el contrario, si tienes mucha cantidad de cabello debes intentar conservarlo en una medida que no sobrepase demasiado los hombros. De este modo, tu moño tendrá armonía y no será excesivamente grande.

Procura no caer en la tentación de llevar cortes muy escalonados ya que será difícil coger bien el pelo y deberás abusar de las horquillas causando un efecto antiestético. Tampoco abuses de los tintes muy estridentes ni mechas muy anchas ya que no quedarían bien a la hora de salir a escena.

Ten en cuenta que ciertos personajes – caso de Giselle – lucen moños bajos.

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