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“Les petits rats” de la Ópera de Paris

La gracia es su estilo de vida, la perfección su obsesión. Pero antes de llegar a convertirse en la estrella soñada de la Ópera de París, la mayoría de los bailarines han sido “petits rats” (los niños años que se preparan todos los días para un destino excepcional)

En 2013, la escuela de danza de la Ópera de París celebra sus trescientos años. Tres siglos durante los cuales la escuela de danza más antigua en el mundo occidental ha construido una reputación internacional por su excelencia. Naturalmente, este nivel requiere de una enorme disciplina. Un viaje difícil, que no escatima esfuerzo físico, ni susceptibilidades. Por lo tanto, un estudiante que desea unirse al cuerpo de baile de la Ópera de París debe pasar por el camino de la escuela de danza en Nanterre y convertirse en “pequeña rata de la Ópera”, una frase que apareció mientras que los estudiantes todavía estaban tomando sus clases en el Palais Garnier y cuyas zapatillas recordaban sobre el piso de los pasillos a roedores que correteaban.

Hermosas imágenes capturadas por el fotógrafo Bertrand Desprez:

Clase de Ballet

Las variaciones

Las variaciones en el ballet clásico hacen referencia a composiciones coreográficas creadas específicamente para ser representadas por un solo bailarín. Podríamos decir que es una danza a solas, ejecutada siempre por primeros bailarines o bailarines solistas.

Cuando llega el momento de las puntas debemos saber que una vez tengamos la base técnica y física necesaria, vendrá más tarde el ejercicio de las variaciones junto al conocimiento y el dominio del repertorio clásico tradicional. En este sentido, el perfeccionamiento técnico resulta imprescindible.

Las variaciones son consideradas como ejercicios eficaces y completos para el entrenamiento de un alumno avanzado, ya que exigen una correcta ejecución y habilidad interpretativa para representar los diferentes roles del ballet. Si bien las mismas están creadas para ser interpretadas por bailarines profesionales, permiten al alumno enfrentar el reto de demostrar talento y virtuosismo tanto técnico como expresivo, estimulando su capacidad y niveles de exigencia.