Clase de Ballet

El Grand Battement

Siguiendo en la misma línea de los diferentes battements, el grand battement es uno de los últimos ejercicios que se practican en la barra. Y posteriormente al pasar al centro.

Es un ejercicio de calentamiento y a la vez de control.  Se trata de liberar el ángulo de apertura de las piernas hacia grandes elevaciones en avant, en arrière o a la seconde, pero asegurando constantemente el en dehors (tanto de la pierna de apoyo como de la pierna que se le eleva)  y sobre todo no perder el control de las caderas. En principio, no es importante la altura, sino conservar los criterios técnicos. El ansia por intentar un gran ascenso de las piernas puede causar que el alumno desatienda todas las indicaciones anteriores, y por tanto, el paso estará mal ejecutado. La altura de un grand battement, o bien de un développé, debe trabajarse de a poco, hasta que la técnica esté asimilada y la ejecución se realice correctamente, con naturalidad y a una altura aceptable.

Tampoco debemos olvidarnos de los brazos, hay que guardar su correcta colocación en todo momento, y no poner tensiones innecesarias. Las rodillas de ambas piernas deben mantenerse estiradas. También es muy importante que el torso se mantenga lo más derecho posible y que sean las piernas las que trabajen independientemente. Y como es habitual, el pie de la pierna que se eleva debe estirarse inmediatamente al despegarse del suelo.

Revisa también El Battement Tendu

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno.

Zapatillas de Punta

¿Con que edad es ser muy mayor para empezar el trabajo de puntas?

Por Lisa Howell

Hay muchos adultos que deciden tomar clases de ballet en un momento avanzado de su vida, y a menudo se preguntan si podrán progresar en punta. La fuerza y flexibilidad que se exige a los estudiantes jóvenes antes de empezar la punta, es la misma para los adultos. No obstante, existen algunos aspectos a tener en cuenta con los bailarines adultos.

La pregunta de “¿Con qué edad es ser muy viejo para empezar el trabajo de punta?” suele aparecer a  menudo en foros y discusiones de grupos dedicados al entrenamiento de la punta, y es un problema del que no suelen hablar mucho los profesores/fisioterapeutas/autores. Técnicamente hay menos riesgo con los pies de un adulto cuando empiezan en punta ya que sus placas de crecimiento ya están bien asentadas. Sin embargo, existen muy pocos adultos que llevan muchos años sin bailar pero tienen un pie con una forma o fuerza adecuada para bailar en punta.

El problema de la flexibilidad es la mayor dificultad con la que se encuentran los estudiantes maduros cuando intentan alcanzar una completa posición de punta del tobillo, ya que a menudo esto requiere algunos estiramientos de los ligamentos que suelen resultar mucho más fáciles cuando se es más joven. El posible rango en el tobillo también depende enormemente en la movilidad natural de los ligamentos en general. No obstante, a una persona con “hipermovilidad” (relajamiento general de todos los ligamentos del cuerpo) le resultará más fácil de conseguir. Pero debo añadir que he sido testigo de impresionantes mejoras en el rango de pie y tobillo de algunos clientes adultos que he tenido, nada es imposible si realmente se quiere algo.

Los requisitos de fuerza para alumnos de ballet de mayor edad para progresar en punta, suelen ser mayores que los exigidos a un joven bailarín. Esto se debe al hecho de que, en general, la mayoría de los bailarines adultos ¡no son más ligeros que uno de 12 años! El bailarín debe ser capaz de controlar bien los pies en todos los tests, especialmente en fondu, y durante el petit allegro, ya que el pesar más requiere más fuerza en las articulaciones del pie en el salto. La falta de control en el arco, en fondu colocará mucha presión en las rodillas, especialmente en la fina suela redonda de las zapatillas de punta. Otras áreas que también se evalúan mucho son la fuerza en la rotación externa, el rango y el control.

Si un adulto asiste a clases de ballet durante una temporada y trabaja correctamente sus pies en clase, la fuerza requerida en el antepié se desarrollará en poco tiempo. Sin embargo, para el principiante de ballet que aprende a aislar algunos músculos del pie puede tardar más. Nuestro cuerpo desarrolla “patrones de movimiento” que realizamos regularmente, y es importante que el aislamiento del control del pie sea la segunda naturaleza del bailarín antes de empezar el trabajo de puntas. Existen muchas otras cosas en las que pensar mientras se trabaja la punta: el bailarín tiene que ser capaz de controlar fácilmente la posición de sus dedos en las zapatillas  para tener una excelente estabilidad y por consiguiente, una punta segura.

La coordinación que se requiere para controlar el pie en punta, es algo que se desarrolla después de años de baile, y como a cualquier estudiante; se espera que el bailarín adulto asista a clases de baile  como mínimo 3 veces a la semana durante un año. Y lo ideal sería asistir a clases regularmente durante muchos años antes de plantearse empezar el trabajo de punta.

No es imposible que un bailarín adulto de ballet progrese en punta, pero normalmente requiere mucho trabajo y mediación hasta alcanzar esa seguridad.

 

General

“Me gustaría bailar pero tengo muchas dudas”

Por Maria Doval

Aprender ballet es un sueño para muchos, pero por desconocimiento de la disciplina pierden la oportunidad de ir a las clases.

Muchas veces se ha dicho que el ballet es la más desconocida de las artes escénicas, y en efecto, en nuestro país, y en Galicia en concreto, es una realidad que podemos apreciar a diario.  En el caso de Lugo, y teniendo en cuenta que es la capital de una provincia rural, afortunadamente contamos con la  presencia del Conservatorio Profesional de Danza, pero la oferta en escuelas de danza de calidad es muy limitada. Mucha gente no tiene claro cual es la misión de quienes trabajamos para la danza, ni se valora lo suficiente su carácter formativo.

Por un lado, existe la creencia de que el aprendizaje del ballet es un pasatiempo para niñas de corta edad. En efecto, la danza puede ser un útil pasatiempo para la formación de niñas de entre 2 y 7 años, pero tengamos en cuenta que si el ballet solo fuera una actividad de ocio infantil, no existirían bailarines profesionales. De modo, que la danza como pasatiempo, es solo uno de las tantas posibilidades que se nos ofrece, pero lo única. Ni tampoco es exclusiva de niñas, sino de ambos sexos.

Por otro lado, y curiosamente en contraposición al punto de vista anterior, existe otra falsa creencia de que el ballet es solo para profesionales o para quienes quieren dedicarse profesionalmente a la danza. Efectivamente hay mucha confusión en el público, y hay padres que me preguntan si sus hijos/as adolescentes son muy mayores para empezar a bailar. Pero este factor no depende de los requerimientos de la danza, sino que depende de las aspiraciones que tengan nuestros hijos. Si la joven o el joven en cuestión desea ser bailarin/a, se evaluará y se informará a continuación de las posibilidades que tiene, o bien, puede aprender ballet sin aspirar a objetivos profesionales. La danza no está hecha solo para profesionales, todas las personas tienen derecho a la danza y a recibir formación artística como complemento a su formación, o como forma de cuidado físico.

Asimismo, tanto adolescentes como adultos tienen muchos miedos a la hora de acercarse a una clase de ballet. Piensan que su cuerpo no da la talla necesaria, que no cuentan con la flexibilidad suficiente, y en muchos casos y sorprendentemente me preguntan las edades de sus compañeros de clase, porque tienen vergüenza de aparentar muy mayores frente al grupo. Desde luego, parece una preocupación bastante absurda pero es más frecuente de lo que se pueda suponer; mi obligación es entender los miedos de quienes no saben, y tratar de resolver esos complejos que no son beneficiosos en una clase de danza. La danza no tiene edad y lo que nos reúne en una clase es el interés por la danza, si nos preocupa como es el compañero de al lado, no se estará prestando atención al aprendizaje y se estará frivolizando sobre aspectos que no relevantes en una clase de ballet. Los complejos frenan las aspiraciones y nos impiden avanzar, no solo en la danza, sino en cualquier otro ámbito. En este sentido, las clases de danza son idóneas para trabajar nuestra autoestima, socializarse con el grupo y abrirse a nuevas experiencias tanto humanas como artísticas.  También es necesario entender que los niveles de la danza admiten agrupaciones de individuos muy heterogéneas donde pueden coexistir en el mismo nivel personas de diferentes edades y culturas. Lamentablemente estos complejos físicos o la edad resultan frustrantes para muchas personas que pierden de acudir a sus clases. La mayoría de las personas que sufren estos miedos no llegan a acudir nunca a clase, en cambio los que se atreven ganan en autoconfianza y en seguridad, siendo la danza un estímulo muy positivo.

En definitiva, lo importante es luchar contra las carencias de información y las confusiones que crean ciertos medios, y llevar la danza a todos aquellos que sienten verdadero anhelo.

Clase de Ballet

El battement tendu

El battement tendu es básicamente la extensión de una pierna (adelante, atrás o al costado) sin levantar la punta del suelo. Un movimiento de apariencia simple, pero que a menudo supone bastante tiempo conseguir una comprensión y ejecución aceptables.

En principio debemos tener en cuenta que ningún ejercicio de barra está creado al azar, o porque si. En la danza clásica todo tiene una razón de existir, dentro de un orden perfectamente establecido. Es necesario que el alumno sepa para que y porque hace determinado movimiento, porque la importancia de mejorarlo y sistematizarlo.  La comprensión de la danza implicará que entienda lo que está haciendo y con que fines, que partes de su cuerpo está empleando y como debe hacerlo correctamente.  En este sentido, el tendu es un paso de ballet en si mismo, a la vez que nos abre hacia un universo de movimientos que tiene su origen en esta acción. De allí que no es un capricho repetirlo cientos de veces al principio, sino que, hasta que un tendu no esté más o menos bien ejecutado, difícilmente podamos lograr un degagé, grand battement, o hacer una combinación simple en ritmo de allegro de manera medianamente coherente.

En el battement tendu nacen todas las extensiones de piernas, en cualquiera de sus variantes. Es decir, que si un tendu no está asimilado habrá dificultades para pasar a movimientos más complejos, o combinarlo con otros movimientos simples. En el tendu comenzamos por acostumbrarnos al trabajo en croix, a encontrar el acento de la música, a saber cuando cierro adelante y atrás a la séconde (en la 3º posición primero, más tarde en 5º), a coordinar brazos, piernas y cabeza, a conseguir velocidad poco a poco, a ejercitar progresivamente el estiramiento de piernas y pies.

De modo, que aunque parezcan iguales y monótonos, los battements tendus guardan muchísimos secretos y son el origen de infinidad de movimientos. Es por ello la razón de su importancia y de su repetición rutinaria.

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno. No obstante, ha de prestarse atención al siguiente aspecto: cada battement implica cumplir un orden de seis fases con un tramo de arrastre (consulta con tu profesor)

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Acerca de los “giros”

Por Rosalía Merens

Como ya lo he mencionado antes, una de las mejores maneras de aprender es investigando lo que nos inquieta. Esta vez me gustaría que profundizaran en el tema “giros”.
Cuando se inician las prácticas de pasos que incluyen giros, a las alumnas se les presenta el problema de mantener la vertical cuando tienen que ejecutarlos, no marearse y, consecuentemente, no caer. Alguien describió a los giros como “el resultado de una confusión entre lo que los ojos ven y lo que el cerebro dice”. Al girar vuelta tras vuelta y parar repentinamente, se puede sentir como si la sala continuase moviéndose, aún cuando estemos seguras de que absolutamente todo está inmóvil y nuestros pies están apoyados firmemente en el piso. ¿Por qué sucede esto? Sencillamente debido a que el mareo altera la capacidad de equilibrio. El mareo es gobernado principalmente por la información que se recibe a través de los ojos y por tres compartimientos llenos de fluido, llamados canales semicirculares, ubicados, en el oído interno. Cuando se mueve nuestra cabeza de lado a lado, dichos fluidos permanecen relativamente estáticos en relación al movimiento de la cabeza.
Los fluidos se conectan con las células especiales del nervio y envían un mensaje al cerebro. La diferencia que existe entre el movimiento del líquido y el movimiento de la cabeza se procesa en el cerebro, que calcula la velocidad y dirección del movimiento.
Cuando el cuerpo gira continuamente, el líquido en el oído interno toma impulso y gira también. Una vez que este ímpetu se acumula, es lento para detenerse y se mantiene girando, incluso después que la cabeza está estática. Por eso, el cerebro cree que el cuerpo continúa girando aun cuando los ojos le digan lo contrario. Esta contradicción entre los órganos del equilibrio del oído interno y la visión (el ojo ve que se ha parado, pero se siente como que no ha sucedido) causa mareos. El cerebro tiene dos mensajes desiguales, y está intentando resolver si se le está diciendo la verdad. En la mayor parte de la gente, estos mareos se calman pronto, pero para los que sufren enfermedades en el oído interno, una vuelta simple de la cabeza puede causar mareos extremos que conducen a la náusea y a vomitar y el único respiro es cuando se acuestan.
Las bailarinas detiene el mareo “mirando fijo”: centrando su mirada en un punto mientras le sea posible antes de dar vuelta la cabeza en el giro levantando el cuerpo y el enfoque hacia el mismo punto. La cabeza por lo tanto se mantiene tanto como se pueda, por el tiempo que sea posible, mientras el cuerpo se esté moviendo continuamente. Esto permite al líquido del oído interno permanecer todavía relativamente y no formar ningún mareo, evitando así las señales confusas cuando el cuerpo para.Dicen que una de las primeras bailarinas que utilizó este artificio de mirar a un punto fijo, lo descubrió fijando su mirada en las condecoraciones de un militar ruso que asistía siempre a las funciones de ballet, ocupando el mismo palco.
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Las variaciones

Las variaciones en el ballet clásico hacen referencia a composiciones coreográficas creadas específicamente para ser representadas por un solo bailarín. Podríamos decir que es una danza a solas, ejecutada siempre por primeros bailarines o bailarines solistas.

Cuando llega el momento de las puntas debemos saber que una vez tengamos la base técnica y física necesaria, vendrá más tarde el ejercicio de las variaciones junto al conocimiento y el dominio del repertorio clásico tradicional. En este sentido, el perfeccionamiento técnico resulta imprescindible.

Las variaciones son consideradas como ejercicios eficaces y completos para el entrenamiento de un alumno avanzado, ya que exigen una correcta ejecución y habilidad interpretativa para representar los diferentes roles del ballet. Si bien las mismas están creadas para ser interpretadas por bailarines profesionales, permiten al alumno enfrentar el reto de demostrar talento y virtuosismo tanto técnico como expresivo, estimulando su capacidad y niveles de exigencia.