General

Mente y genes de un bailarín

Los bailarines también entrenan mentalmente
Hace unos años, un equipo de investigadores de la University College London (UCL), en Reino Unido, descubrió que en nuestro cerebro existe un “sistema espejo” que responde de forma diferente cuando vemos a un bailarín hacer una pirueta según estemos entrenados o no para ejecutar ese movimiento. Las neuronas que lo forman están “afinadas” para el repertorio de movimientos propio de cada individuo. Una de las principales conclusiones del hallazgo, según sus autores, es que atletas y bailarines podrían continuar entrenando mentalmente cuando sufren una lesión física.

Inteligencia relacionada con el movimiento corporal
Junto a la inteligencia lingüística, la musical, la lógica/matemática, la espacial, la intrapersonal, la interpersonal o la espiritual existe una inteligencia corporal o cinestésica, que puede definirse como la habilidad para controlar los propios movimientos corporales y manipular objetos con cierta maña. Este tipo de inteligencia, según Howard Gardner, es la que está detrás de la capacidad del bailarín para “ver-y-hacer”, transformando una imagen visual dinámica o ciertas órdenes sonoras en una acción física.

Los genes de la danza
Tras analizar el código genético de distintos profesionales de la danza, en la Universidad Hebrea de Jerusalén han encontrado diferencias importantes en dos genes: el gen encargado de codificar el transportador de la serotonina, un neurotransmisor que entre otras cosas contribuye a la experiencia espiritual, y un receptor de la hormona arginina-vasopresina, que según estudios recientes modula nuestra capacidad de comunicación social. “Ambos son genes vinculados al aspecto emocional del baile” puntualiza Richard Ebstein, coautor del estudio.

JoffreyBallet
Joffrey Ballet, Victoria Jaiani y Fabrice Calmels. Foto: Herbert Migdoll
General

Pavlova y “La Muerte del Cisne”

La prima ballerina Anna Pavlova era toda pasión por la danza, tanto es así que en cierta ocasión un acaudalado aristócrata ruso le propuso matrimonio siempre… y cuando aceptara dejar el ballet. Como era de esperar en un amor que pone condiciones ganó el ballet, pero también es cierto que uno de sus números más recordados está relacionado con este pretendiente.

anna-pavlova
Anna Pavlova fotografiada con su traje de cisne

En una visita que Pavlova hizo a la casa de campo de este potentado pudo observar la agónica muerte de un cisne herido en uno de los estanques de la propiedad. El impacto que le produjo la visión de la muerte de tan bella ave fue sumamente intenso, tanto que se puso en contacto con el extraordinario coreógrafo y bailarín Michel Fokine expresándole lo mucho que deseaba poder reproducir aquel instante a través del baile. Era por ellos conocida la pieza “El cisne” perteneciente a “El carnaval de los animales” de Camille Saint-Saëns, un corto pero bellísimo tema que iba como anillo al dedo a los sentimientos que deseaban volcar en el nuevo ballet, y así, con estas influencias además de un poema de Alfred Tennyson, nació la coreografía de “La muerte del cisne” que usaba como base la pieza de Saint-Saëns. Fokine hizo un trabajo soberbio que cambiaría el mundo de la danza para siempre introduciendo en él las miniaturas como esta que brillaban con luz propia, al margen de los grandes ballets. Tras el estreno, Anna Pavlova exclamó:

“Tenía la impresión, mientras bailaba, de que también yo estaba agonizando”

Esta coreografía, de pocos minutos de duración ha sido ejecutada por todas las grandes bailarinas, especialmente Galina Ulanova, Alicia Markova, Yvette Chauviré, Alicia Alonso, Margot Fonteyn, Natalia Makarova y Maia Plisetskaya que con unos majestuosos y delicados movimientos de brazos hizo suya la pieza.

Fuente: Una pizca de Cine, Música, Historia y Arte

Salud y Cuidados

El miedo escénico en los niños

La Asociación Americana de Psiquiatría incluye el Miedo Escénico dentro del Manual  diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales.

Hay niños que desde muy pequeños manifiestan este trastorno, y exponerse a bailar sobre un escenario merma sus capacidades y rendimiento, generando en ellos una gran ansiedad irracional o excesiva que limita su actividad o bien, intentan evitarla.

Los padres, a menudo tienden a restarle importancia con aquello de que “son niños” o “son pequeños”, pero lamentablemente el problema existe y no habrá tendencia a mejorar si no se trata adecuadamente.

La relación de los niños con su profesor de ballet suele ser bastante estrecha y de conocimiento mutuo, de modo que el maestro no representa amenaza para el niño. Además todos los profesores implementamos los refuerzos y aprobaciones positivas para ayudarles, o corregirlos.

A menudo estos niños pueden ser buenos estudiantes, pero el problema llega cuando quedan solos frente al público. Dejan de escuchar la música, no bailan a ritmo o se apresuran demasiado, denotan torpeza, apenas se mueven y en el peor de los casos, se quedan de pie sin saber que hacer.

El miedo escénico está estrechamente relacionado con la autoestima y habría que analizar la situación que lleva al niño a experimentar ese bloqueo escénico, ya que cuando el niño tiene una inestabilidad emocional va a presentar inseguridad en las actividades que realice. En todos los casos, los papás deben brindarle a sus hijos, desde pequeños, seguridad afectiva, para que su desempeño sea óptimo. La ayuda de los progenitores es primordial.

Un niño o joven con estas características difícilmente pueda audicionar, examinar o bailar satisfactoriamente y sus objetivos estarán truncados en cualquier actividad que suponga estar frente a otras personas. Debemos ser conscientes de que el miedo escénico está calificado como una fobia social.

Retirarlo de la actividad suele ser la decisión más frecuente por parte de sus padres, pero evitando el problema no se solucionará. Los padres que tengan niños con miedo escénico no deben dejar de consultar con su pediatra o médico de cabecera para conseguir un diagnóstico preciso y remitirlos al tratamiento más favorable.

miedo-escenico
Los niños con miedo escénico posiblemente no están recibiendo los estímulos necesarios en el entorno familiar
Salud y Cuidados

Escote a Punto

La piel del escote es muy fina y apenas posee colágeno, la sustancia que mantiene la piel tersa. Los grandes males de esta parte del cuerpo son adelgazar rápidamente y dormir de lado. El sol es su gran enemigo, manchas y pecas se deben a una exposición prolongada sin protección.

Escote a punto solo con tres pasos, de esta manera cuidaras al máximo esta piel que actúa como “sostén natural” y mantiene el pecho en su sitio.

1º Exfoliación. Se recomienda una vez por semana, así eliminas las células muertas, estimulas la regeneración celular y aumentas el colágeno. Al ser una zona sensible, el exfoliante úsalo facial, no corporal, es mas suave.

2º Hidratación. Se merece el mismo trato que el rostro, jabones suaves, tónicos sin alcohol y productos específicos para esta zona. Las cremas con una vez al día serán suficientes, dátelas con un masaje rotatorio en el pecho y en sentido ascendente hasta el cuello.

3º Terso y sin arrugas. Puedes someterle a un tratamiento tensor, mascarillas, ampollas y cosméticos con efecto “lifting”, todo ello para conseguir que tenga el mismo tono que tu rostro.

Un truco que no falla, maquíllalo, aplícate con una brocha gruesa un toque de polvos.

Pecho

Si eres bailarina tu nivel de grasa debe de ser muy bajo. Lo que sucede a menudo, es que a algunas mujeres los senos les crecen de mayor tamaño que a otras. En la estética del ballet la idea de un pecho grande y voluminoso no es el objetivo como en la mayoría de las mujeres, si no por el contrario, las chicas se preocupan porque su pecho no aumente demasiado su volumen.

Las bailarinas deben ser delicadas y un pecho grande no encaja con ese perfil. Además del anti estético efecto rebote que puede producirse en los saltos y con tutús que no permiten el fajado.

Asimismo, una bailarina de ballet debe ser refinadamente sensual, lo que implica utilizar su movimiento y su expresión para destacar su belleza y atractivo,  y no la simpleza de un atributo tan básico como los senos. El ballet es absolutamente sofisticado, no admite actitudes y rasgos primitivos, ni vulgares.

Alguien se imagina a una sílfide con mucho pecho? Desde luego, perdería todo su encanto y elegancia.

Si eres delgada y te sientes incómoda con tus senos, posiblemente debas plantearte una reducción  de pecho de carácter quirúrgico.

Modelo de bailarina. La exquisita belleza de Evgenia Obraztsova.
Clase de Ballet

Mantener el equilibrio: una tarea difícil y esencial

Por Maria Doval

Recuerdo que hace unos años atrás tuve una joven alumna a la cual le suponía un enorme esfuerzo mantener el equilibrio en los giros. Y esa labor, en la mayoría de las ocasiones, suponía que la alumna debía abandonar la clase por fuertes mareos que le impedían seguir adelante.

Ante estos casos de imposibilidad es importante no forzar al alumno a continuar ya que no sabemos el origen del problema, e incluso a veces ni siquiera él mismo conoce la causa. No se descarta el miedo, que es un factor que se suele manifestarse habitualmente (miedo a caerse, golpearse o lesionarse), pero ante el vacío de no contar con un diagnóstico preciso y si los mareos invalidantes se presentan con frecuencia, es necesario derivar al alumno a la consulta médica para descartar posibles problemas orgánicos.

Ahora bien, mantener y “sostener” el equilibrio en la danza es una tarea tan difícil como necesaria, y es preciso conocer y transmitir a nuestros alumnos las herramientas para perfeccionarlo, como así también advertir que si no se consigue un resultado aceptable, la continuidad en la danza puede anularse completamente ante la inviabilidad de no alcanzar unos mínimos objetivos si el problema responde a una causa no apta de ser mejorada (En este sentido, es necesario admitir la importancia que tiene la estimulación del equilibrio desde temprana edad para el desarrollo global del alumno)

Tampoco se trata de desmoralizar al sujeto ante las primeros intentos fallidos, ya que todos sabemos que el equilibrio en la danza se aprende y se mejora con el hábito y la edad del estudiante, conociendo los criterios técnicos de cada práctica, dependiendo del tono y desarrollo muscular, empleando adecuadamente los procedimientos para operar cambios en los ejes y alineación corporales, y de igual manera, asumiendo el riesgo de una caída.

Asimismo, la fascinación que despierta el placer del giro es una ventaja añadida a la importancia técnica y anima al reto, ya que, la práctica frecuente es útil para perder el miedo, superar el mareo y ganar en seguridad y confianza.

Pero en la vida no todo es girar, también se requiere equilibrio para múltiples combinaciones de movimientos, para controlar posiciones en reposo, para el trabajo de puntas o bien, para sostener posturas con diferentes grados de dificultad, alturas y direcciones sin perder la estabilidad ni la compostura. Mantener el equilibrio no implica meterse en un brete, sino que es una necesidad y exigencia de la cual debemos experimentar el gozo y provecho de saber aplicarlo conforme a la acción. Conseguir estabilidad a cualquier precio no es el objetivo, es decir, debemos ser implacables ante las distintas argucias que emplean las alumnas principiantes para resistir y sostener posiciones que la mayoría de las veces no son académicamente correctas. Y efectivamente, animar a los estudiantes a apreciar su importancia y promover la práctica mediante los diferentes métodos de los que disponemos, ya que, el correcto balance se ejercita, se estimula y se adquiere – en mayor o en menor proporción –  con la costumbre y el ejercicio, siempre que contemos con unas condiciones físicas y psicológicas saludables.

Clase de Ballet

Después de clase, ¿es bueno practicar ballet en casa?

La respuesta es sí. Pero hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

Los niños pequeños, entre 2 y 7 años, pueden practicar y repetir en casa lo aprendido en clase. Aún no se han iniciado en la técnica y pueden hacer solos los ejercicios simples que van aprendiendo.

Entre los 8 y 10 años, o al iniciarse en las primeras etapas de la técnica, no es recomendable practicar fuera de la vigilancia del profesor. Al practicar solos pueden incurrir en errores que si se vuelven crónicos resultan difíciles de erradicar. Ejercicios de estiramiento y elongación pueden hacerlos en casa.

Cuando el alumno cuenta con un cierto conocimiento técnico puede ejercitar movimientos en casa siempre que el profesor autorice la práctica. Ejercicios de estiramiento y elongación siempre son aconsejables.

.

Clase de Ballet

¿Por qué se abandonan las clases de ballet?

Por Maria Doval

A menudo los padres se preocupan porque a sus hijos les gusta mucho el ballet, pero éstos no sienten deseos de asistir a las clases, lo cual es interpretado como una incoherencia. Y asimismo, en ocasiones el niño se comporta en casa de una forma muy diferente que en su clase de ballet. Porqué?

Los padres suelen mostrarse sorprendidos ante la ambigüedad que manifiesta el niño entre “la clase” y “su casa”, pero no es lo mismo encender la radio y ponerse a bailar de cualquier manera o disfrutar con un alguna película de ballet, que seguir las normas de una clase.  Otras veces, los padres no tienen conocimientos sobre danza y suponen que sus hijas deben saber bailar a corto plazo causándoles una negativa ansiedad, o incluso no saben admitir y reconocer las limitaciones de sus hijos y las necesidades que la danza requiere.

Por mi parte, yo supongo que debe ser una desilusión para aquellos padres que sueñan en convertir a sus hijas en refinadas bailarinas, y que admitir que el niño/a no sirve para bailar a veces no es fácil. Pero la realidad es contundente y la gran culpa de este suceso está originada en la ausencia de perseverancia, voluntad y compromiso del alumno, o un carácter personal o cualidades psicofísicas que no se ajustan al perfil de un estudiante de danza.

No obstante, hay que saber diferenciar entre las dos formas de disfrutar de la danza: por un lado hay individuos que gozan de sus clases y de sus resultados, y por otro, el gusto por la contemplación de la danza. Ambas modalidades son muy diferentes a la hora de percibir este arte.

Que a un individuo le apasione la contemplación del ballet no implica necesariamente que le guste asistir a clase. La clase de ballet es muy distinta al trabajo escénico y se basa en ejercicios múltiples y repeticiones diarias con mayor o menor grado de dificultad. Y el hecho de llegar a subir a un escenario y bailar profesionalmente es un camino arduo y largo, de modo que hay niños y jóvenes que se desmoralizan rápidamente porque el trabajo de clase no se corresponde con lo que ven en teatro o en la tele. Y normalmente, aquellos que tienen mayor dificultad son los que abandonan prematuramente por no sentirse adecuados a las exigencias, y como es de esperar, al final del camino siempre quedan los mejores.

Además, la acción de poner una música en casa y bailar libremente no implica que ese niño tenga aptitudes para una clase de danza, ni siquiera que le guste la danza.

También hay niños y adultos que no tienen grandes cualidades y disfrutan de las clases, evidentemente. Pero el abandono de clase o la falta de ganas se traduce en que el ballet diario no es tan mágico como los espectáculos lo muestran, sino que supone paciencia, voluntad y alto nivel de constancia, pautas que no todas las personas toleran. El bailarín es un auténtico especialista en vender ilusiones, lo que no comprende que su vida detrás de la escena sea igual de fascinante. Su belleza y plasticidad son fruto de un laborioso quehacer y de muchas horas de dedicación y donde el típico “hoy no tengo ganas de ir a clase” está fuera de su vocabulario. El sacrificar horas de juego durante la infancia es parte natural de la danza, pero se trata de una elección personal y de una forma de vida. De hecho, si un niño habitualmente prefiere quedarse en casa antes de ir a clase, nos está advirtiendo implícitamente que está mejor en la butaca que sobre el escenario. O dicho en otras palabras, que la práctica no es lo suyo.

Por otra parte, en un mundo donde la búsqueda de placer fácil y a corto plazo es lo que se impone, está claro que el ballet no se ajusta a ese modo de entender la vida. Hay padres que lamentablemente no saben inculcar hábitos de responsabilidad y disciplina, y si un día el niño tiene una fiesta de cumpleaños o no tiene ganas de ir a clase, sus padres lo asienten y lo aceptan. Y eso perjudica la visión del niño sobre la importancia de encarar las actividades que eligen con responsabilidad y seriedad dando origen a lo que más adelante – y en el peor de los casos – será derivado en bajas laborales de dudosa justificación, llegar tarde a sus obligaciones y no cumplir satisfactoriamente con lo que se le exige. Hábitos que en nuestro país están a la orden del día.

Por mi parte, nunca he sido una alumna perfecta, de hecho, he tenido momentos de mayor apatía o agotamiento, pero mis padres no dejaban que cayera en el abandono exhortándome a comprometerme con lo que yo había elegido. Por desgracia, estas generaciones de papás están empezando a decaer y prima sobre todo el placer inmediato y la satisfacción por encima del trabajo y la obediencia. Y el placer inmediato supone mirar un ballet, no practicarlo.

De esta manera y la mayoría de las veces, padres bastante más jóvenes e inexpertos que un maestro en cuestiones infantiles, los que sin entender claramente la falta de rendimiento de sus hijos, no saben a quien remitir las culpas cuando las cosas no funcionan.

Afortunadamente, no todos son iguales y sería muy injusto generalizar, pero en este ámbito es muy fácil encontrar este tipo de elementos, por eso creo conveniente puntualizarlo. Y a través de mi modo de ver, animo a profesores y bailarines a no dejarse oprimir por el tono combativo con que la ignorancia naturalmente se manifiesta.

En definitiva, ser bailarina no es solo un físico, sino que ser bailarina es una forma de ver, actuar y afrontar la vida. Y puedo afirmar con plena convicción que una bailarina no se hace, sino que las bailarinas nacen y luego se perfeccionan. Y la mayor ilusión en la vida de un maestro es llegar a encontrar y formar a ese alumno total al que buscamos incansablemente, a aquel que viene a clase todos los días y que sabe desafiar sus flaquezas, que nos obliga a superarnos como profesores, y el que pone todas sus fuerzas en afrontar con pasión y entusiasmo el reto de aprender a bailar.

Clase de Ballet

Ballet Barre None

Eileen Juric encontrado una necesidad de reestructurar la forma en que se enseñaba ballet a los estudiantes jóvenes y ha desarrollado su propio estilo de enseñanza en los últimos ocho años. Su método se llama Ballet Barre None.

Eileen Juric estudió con algunos de los maestros de ballet más importantes del mundo, tanto en la Joffrey Ballet School y en la School of American Ballet y sabe mejor que nadie los protocolos del ballet tradicional. No obstante, la idea de su método es enseñar a los estudiantes cómo controlar su cuerpo por su cuenta antes de la introducción de la barra como herramienta de ejercicio.

Su enseñanza se centra en el desarrollo muscular por igual en ambos lados del cuerpo y a veces implica trabajar tumbado en el suelo. No hay contacto con la barra.

“A menudo, los niños están fascinados inicialmente por la barra”, afirma, señalando que los estudiantes más jóvenes tienden a cogerse de la barra como una muleta. Pero los efectos secundarios sobre la necesidad de la hora de clase limitada la llevó a renunciar a la barra por completo.

Pero naturalmente, Ballet Barre None no está diseñado para eliminar para siempre la barra, ya que, si un estudiante decide perseguir objetivos profesionales se debe empezar a añadir el trabajo de barra en clase. Ballet Barre None se aplica en los periodos de transición entre el inicio y la formación avanzada relacionando el ballet con otros tipos de movimientos.

Por mi parte, supongo que somos muchos los que llevamos implementando el uso exclusivo del centro de clase por diferentes motivos: por cuestiones de tiempo principalmente, y porque en  los colegios no hay barras ni tampoco existe el interés en promover la danza de manera efectiva, de modo que hay que adaptarse a trabajar sin ella; y por otro lado, desde mi punto de vista no es posible imponer un trabajo de barra a niños menores de 8 o 9 años, de modo que el Ballet Barre None no es ninguna invención extraordinaria. No obstante animo a revisar el método y a sacar ideas provechosas. El método tiene una serie de 3 DVD y una web.

El Método no aplica directamente la utilización del dispositivo de apoyo
Clase de Ballet

Conditioning Exercises for Ballet Dancers

When training as a ballet dancer, many hours are spent in the studio working on set exercises or choreography. While ballet training may offer a type of fitness regime, in the December 2005 issue of “Dance Magazine,” Linda Hamilton, a former New York City Ballet dancer, advises that dancers get out of the studio to try other types of conditioning or cross-training exercises to complement their dance training and to help prevent injuries.

Cardio

Ballet classes offers little in the way of cardiovascular endurance training, yet dancing can become difficult if you are lacking in this area. Doing 30 minutes of low-impact cardio training, two to three days per week, will vastly improve your lung capacity, as well as your overall cardiovascular health. Avoid running on hard surfaces since the impact can be taxing on the joints, resulting in an injury or general wear and tear. Swimming, walking or using a stationary bike are all low-impact options.

Core Work

Ballet requires strong core muscles, not only to help execute the steps but also to protect the lower back. Weak abdominal muscles can lead to low back vulnerabilities. Although sit-up or crunches are popular ab exercises, they can put stress on the neck or back. One alternative to a sit-up is the plank. Hold yourself in a push-up position for 30 to 90 seconds. Make sure your back is straight and ab muscles are contracted.

Another core-strengthening exercise is the quadruped. Start on your hands and knees. Slowly raise the right leg behind and your left arm in front so the raised arm and leg are parallel to the floor. Hold this position for a couple of seconds then return back arm and leg to the ground. Repeat with the left leg and right arm. Repeat the cycle 10 to 15 times.

Participating in yoga or Pilates classes can also offer core-strengthening exercises.

Arms and Upper Back

Ballet dancers spend hours strengthening their legs and feet, yet few exercises work to strengthen the arms and upper back. When doing exercises targeting the arms, ballet dancers need to be careful not to add too much bulky muscle to their upper bodies; lifting weights may not be the best option. Push-ups use your own body weight and can be modified by resting your knees on the ground for a less-intense workout.

Elastic Resistance Training

Resistance training with elastic fitness bands or tubing can help to strengthen, tone and relieve chronic pain. An elastic band can be used in place of weights for exercises, such as bicep curls and shoulder presses. It can also be used to add difficultly and resistance to exercises, such as squats.

It is also important for ballet dancers to keep their feet strong, thereby preventing injury, pain and cramps. Wrap an elastic band around the toes or ball of the foot. Slowly point and flex the foot, using the band as resistance. Repeat 15 to 20 times, and then switch feet. This will help to build the muscles in the foot, as well as strengthen the ankle joint.

Stretching

Stretching lengthens and loosens muscles, allowing a ballet dancer to perform graceful dance movements without injuring herself. Tight muscles lead to poor body mechanics during movements and increase the risk of joint and soft tissue injuries. The goal of stretching is to gradually increase flexibility by extending the muscle only as far as it can go without pain and holding the stretch until the muscle relaxes. Always warm up before stretching to prevent muscle strain.

Clase de Ballet

Leg Stretches for Ballerinas

Ballet dancers require a high degree of leg flexibility. In slow adage movements, flexible legs, along with strong abdominal muscles and hip flexors, allow the dancer to lift her leg well above 90 degrees to the front and side. For dynamic grand battements, ballet dancers need flexibility for the same reasons. Turnout, one of the defining characteristics of ballet technique, is only possible if the dancer has enough leg flexibility to continue the rotation that starts in the hip joint. Flexible calf muscles permit a dancer to land from jumps and to work on pointe safely.

Hamstrings

Stretching the hamstrings can increase the flexibility that a ballet dancer needs to lift her leg to the front and the side. Ballerinas stretch these muscles with the leg on the barre stretch. After placing her foot on the barre, she can lean over her leg to increase the stretch. Ballet dancers can also stretch these muscles by lying on the floor and bringing one leg toward her chest. To target all of the hamstring muscles, ballerinas often perform these stretches with external rotation and without.

Adductors

Flexibility in the adductors helps a ballet dancer open her legs directly to the side without losing control of her turnout. Stretches that target the adductors include the leg on the barre stretch performed facing the barre, center splits and the pied dans la main stretch — or “foot in the hand” stretch. In this last stretch, the ballet dancer grasps her right foot in her right hand, while holding onto the barre with her left hand if desired. She extends her right leg in front of her body and then moves it to the side of her body, pulling her leg as close to her shoulder as possible. She holds the stretch for several seconds before switching sides.

Calves

Flexibility in the calf muscles — the gastrocnemius and soleus in particular — is necessary for every plié a ballet dancer performs. Because ballet dancers spend so much time pointing their ankles and working on demi-pointe, these muscles have a tendency to get overused and tight. Stretching these muscles — with straight-leg and bent-knee lunges — can protect the dancer from injury and can make the landing from jumps more fluid.

Quadriceps

The quadriceps are another group of muscles that tend to get overused in ballet. These muscles are engaged any time a dancer straightens her knees. Also, many ballet dancers use these muscles incorrectly in adage movements. Instead of focusing the effort on the abdominal muscles and hip flexors, many ballet dancers try to lift their legs with their quadriceps. This unnecessary effort leads to tightness in the muscles. A ballet dancer can stretch these muscles by lying on her stomach and grasping her right foot in her right hand. Bringing the foot toward the buttocks will stretch out the quadriceps.

When to Stretch

Most of the leg stretches that ballerinas perform are static stretches. This type of stretch should only be performed after a thorough warm-up, to reduce the chance of injury. Because a dancer needs to be warmed up before performing the stretch, the ideal time to stretch is after ballet class.

By Kat Black : Kat Black is a professional writer currently completing her doctorate in musicology/ She has won several prestigious awards for her research, and has had extensive training in classical music and dance.

Salud y Cuidados

Cuidarse para bailar mejor

Ya sabemos lo bien que te quedan esos jeans pitillo, tu maxi bolso y los stilettos. Pero si quieres conservar por mucho tiempo tus facultades de bailarina, atiende a estos consejos:

  • Bolsos grandes y pesados: Es normal que durante la semana andemos de aquí para allá acudiendo a diferentes clases y que tengamos que llevar varias mudas, neceser, toalla, etc,etc.  Pero ir a diario con un bolso pesado a cuestas puede desequilibrarte los hombros además de causar tensiones musculares y dolores de espalda -entre las afecciones más leves-  sin contar con que puede dañar tu columna y tu cuello. De modo que lo más prudente será dividir el peso entre dos bolsos de mano, o bien, yo he optado por usar una pequeña maleta de viaje con rueditas cuando tengo que dejar el coche lejos y estoy obligada a andar. Hay marcas que diseñan maletas monísimas, y así evitarás parecer una azafata de vuelo, en lugar de una bailarina.
  • Pantalones muy ajustados: Descarta este tipo de pantalones para uso diario ya que necesitamos que nuestras piernas gocen de una óptima circulación. Déjalos para ir a la discoteca, y no los lleves más de seis horas.
  • Tacones altos: Es cierto que unos buenos tacones pueden cambiar totalmente la lectura de tu look y tu actitud al andar. Pero al igual que los pantalones muy ajustados, no es favorable llevarlos todos los días. Los tacones pueden causar durezas en la planta del pie, y atrofiar paulatinamente el tendón de aquiles, cosa nada aconsejable para bailar. Utilízalos para ocasiones en que no vas a andar demasiado.
  • Bisutería: En ocasiones el metal y la piel no son compatibles ya que pueden causar reacciones alérgicas. Y los pendientes muy grandes pueden hacer que se deformen los lóbulos de tus orejas además de correr el riesgo de que te confundan con Sara Montiel. Elige metales nobles y de diseño armónico, tu piel y tu estética te lo agradecerán.
  • Sujetador inadecuado: Hay chicas con poco pecho que pueden lucir un maillot de ballet sin precocuparse por llevar sujetador. Pero si ese no es tu caso y debes usarlo, deberás elegir muy bien lo que vas a utilizar a diario. Olvídate de los aros que se clavan en la piel, y de sujetadores que realzan el pecho. Eres bailarina de ballet, no de un night club. Opta por modelos que sujeten muy bien el pecho, a ser posible de algodón y sin aros, por favor.
  • Cabello: Por mi experiencia, se que el cabello largo es más una fantasía masculina que una elección práctica por parte de una mujer. Pero si quieres llevar la melena larga, deberás procurar mantenerla en perfecto estado de conservación si no quieres parecer una sin techo que no puede ir a la peluquería. Lo mejor y más elegante es llevar una melena cuidada y apta para hacer un moño de dimensiones discretas. Olvidate de los rubios platinos y del negro si no tienes unas facciones equilibradas, ya que los colores radicales solo acentuarán tus defectos. En todo caso, elige rubios dorados y castaños que disimulan mejor narices y bocas poco favorecidas. Recuerda también que el rubio engorda, de modo que si tu cara es redonda será mejor que elijas otro color ya mismo.
  • Fajas: No deberías usarlas, deberías cuidar tu dieta. Pero si te apetece usarla y correr el riesgo de parecer un matambre, procura llevarla durante pocas horas, ya que, al igual que los pantalones ajustados, no son beneficiosas para la circulación sanguínea.
  • Piel: Cuidar tu piel es muy importante, ya que en un escenario se ve todo. El sol tómalo con moderación, un bronceado extremo puede deslucir el más caro de los tutús. Además el look moreno del tipo  militante de revueltas campesinas hace tiempo que pasó a la historia. Intenta evitar el sol en la medida de lo posible y no olvides exfoliar cara, cuello y escote antes de actuar si quieres llevar un maquillaje impecable.
     
Salud y Cuidados

Bailarinas en los Fast Food

Reconozcamos que a la gran mayoría nos chiflan las cuches del fast food. Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él!

No pretendo hacer una apología de la comida basura, pero el fast food nos invade y no tenemos porque renunciar a él, siempre y cuando lo consumamos con moderación y seleccionando los alimentos más saludables. Tampoco sería normal que evitemos quedar con los amigos, o bien, quedarse mirando como ellos devoran hamburguesas. Si sabemos comer bien, no tenemos porque temer ya que el consumo de este tipo de comida no supone ningún inconveniente para la salud siempre que no se convierta en un hábito ni sustituya a alimentos básicos

La comida española y sus costumbres diarias dejan bastante que desear: excesiva charcutería a diario, chorizos múltiples, guisos, potajes y caldos grasientos, patatas y más patatas, por no decir que los restaurantes tienen más grande la freidora que la nevera. Y ahí están las evidencias: obesidad y sobrepeso en gran parte de la población, que no destaca por su buen estado de forma.

De modo, que seamos sensatos y pensemos que quien sabe elegir sus alimentos no tiene porque privarse de nada. Una selección adecuada de alimentos y una correcta frecuencia de consumo pueden hacer de una comida rápida una propuesta original, equilibrada y saludable

  • En la hamburguesería: No tienes porque pedir una doble con bacon y patatas grandes! Estas cadenas cuentan con variedad de ensaladas, que aliñadas con buen criterio no tienen nada de perjudicial. De hecho, yo adoro quedar en Wendy por sus ensaladas. Si te apetece algo de carne, te puedes permitir una hamburguesa pequeña. Elige refrescos light o agua.
  • Pizzerías: La pizza, lejos de ser comida basura, es un alimento completo que en Italia conserva una gran tradición, además de ser nutricionalmente bastante completa (proteínas, calcio, hidratos de carbono) Y nadie se muere por comer un par de porciones de margarita. Otra cosa es que te comas una pizza grande tu sola con aceite y chorizo.
  • Restaurante Chino: La comida china no es muy recomendable para estar en forma (al menos los platos que nos sirven aquí) De modo, que elegir arroces simples o ensaladas es lo más prudente. Olvídate de pollos y carnes con salsitas extrañas y aceitosas, o de tortugas y tiburones que están mejor en el mar que en tu estómago.
  • En la feira: Por mi parte, hace tiempo que he eliminado el pulpo de mi dieta. Además de hincharme como un botijo, me resulta poco digestivo. Si te gusta, cómelo con moderación y con poquito aceite y pan. Al igual que la comida rápida, los platos tradicionales y copiosos pueden ser también pesados y calóricos.

Y si tienes dudas, consulta a tu médico de cabecera.

General

Como diseñar una coreografía

Por Maria Doval

No se trata de dejar volar tu imaginación y empezar a crear movimientos a la bartola. Es necesario un buen conocimiento de danza y tener bastante sentido común

La creación es el último paso y el más difícil, ya que a veces no tenemos un día creativo y la inspiración no llega. A veces llega cuando no se necesita, otras no llega, y otras llega de repente y resulta una coreografía estupenda. Pero al margen del proceso de composición, antes hay que contemplar los distintos factores que van a intervenir en la producción de la coreografía:

Espacio escénico: Debemos conocer el escenario donde vamos a implantar nuestra obra, las dimensiones, las características del suelo, el declive, las entradas y salidas y las zonas de acceso al escenario para poder movilizar a los bailarines y/o alumnos.

Luces y sonido: Asegurarse de que contamos con una iluminación que nos permita utilizar diferentes matices para crear el ambiente propicio, y de que la persona encargada de este elemento acate nuestras indicaciones. Lo mismo ocurre para el sonido: es importante hacer pruebas y dejar expuestas claramente nuestras directrices para que no ocurran malentendidos de última hora.
,
Bailarines: Hay que saber cuantos individuos intervienen y el nivel de estudio que tienen, ya que no es lo mismo crear una composición para alumnos principiantes, que para jóvenes que dedican muchas horas de entrenamiento a la semana. Eso será un componente definitorio, ya que con personas poco habituadas a bailar las posibilidades de creación se reducen considerablemente.
.

Presupuesto: El presupuesto va a disponer las posibilidades de vestuario y decorados. Si cuentas con un bajo presupuesto confórmate con trajes sencillos y utiliza bien la iluminación. Intenta que la coreografía denote movimiento y aprovecha el espacio utilizable. También hay ocasiones en que trabajamos en galas donde compartimos escenario con otros artistas. En ese caso, ya que no estamos solos debemos ajustarnos la flexibilidad disponible.

Público: A quien va dirigido el trabajo también es un elemento esencial a tener en cuenta para componer la coreografía. No es lo mismo hacer un ballet para niños, que para público entendido o para público vulgar. Es necesario ajustar la coreografía y la música al contexto y al público. No hay que olvidar que la danza, más allá de un arte es una forma de ganarse la vida, de modo que aunque a ti te guste crear algo alternativo, piensa que el público se puede sentir más gratificado con un típico Vals de las Flores de Tchaikovsky, que con cosas raras. Piensa siempre lo que te conviene y lo que sabes hacer bien. No arriesgues cuando no estás seguro. Haz lo que sepas que va a gustar si no deseas que nadie te contrate nunca más, o que fracases frente a padres y alumnos. Ten en cuenta que en España la danza no es popular, y es preciso ganarse al público.

También hay veces en que la empresa que te contrata solicita una composición específica. En ese caso, dedícate a cumplir con el pedido lo mejor posible, e intenta hacer sugerencias si ves que algo puede salir mejor, y pide lo que necesitas dentro de las posibilidades que te brindan.

Publicidad: Una vez que todo esté en marcha y tengas las fechas concertadas, dedícate a hacer publicidad de tu evento: carteles, e-mails, webs, anuncios en periódicos locales, hacer uso de las redes sociales, folletería y todo lo que te puedas permitir para que el evento llegue a toda la gente posible.

Consejos: Saber escuchar consejos de otros artistas es provechoso. No dejes de escuchar, estés de acuerdo o no.

Tarifas: No siempre es decisión nuestra, pero es posible en ciertos casos. Los festivales que realizan las academias de danza suelen ser gratuitos, pero piensa que en general, el público no valora lo que es gratis. A veces es mejor cobrar una pequeña cantidad en la taquilla que poner entrada libre y gratuita. El público valora más y mejor lo que paga, y con eso puedes solventar gastos de la producción.

Y no olvides que llevar composiciones clásicas a escena son un triunfo asegurado si tienes el bailarín y/o bailarina apropiados. Una bonita variación de un clásico o un paso a dos el público siempre lo agradece sea entendido o no.

Imagen: Scottish Ballet

Tal vez te interese: Dance Notation Bureau

.

Clase de Ballet

Falsos mitos sobre la práctica del ballet

“A las bailarinas le sangran los pies por bailar en puntas”

Falso: Si eres susceptible a las rozaduras del calzado, es aconsejable que te protejas los pies. Actualmente hay bastante variedad de protectores en las tiendas de danza. Si entrenas muchas horas en puntas también es recomendable. Si algún día olvidas protegerte los pies y tienes muchas horas de clase, evidentemente puedes lastimarte. Del mismo modo que si caminas muchas horas con tacones.

“ A las bailarinas le salen juanetes”

Falso: Los juanetes tienen un enorme porcentaje de carácter hereditario, de hecho, muchas personas tienen juanetes sin haber pisado nunca un aula de ballet. Una bailarina con juanetes difícilmente pueda bailar, ya que es una deformación de los pies dolorosa, y propensa a manifestarse en individuos con pies planos. Es aconsejable utilizar dispositivos que puedan paliar la presión sobre las articulaciones, o el vendaje, y estar asesorado por tu profesor de danza.

“Las bailarinas sufren anorexia”

Falso: Si así fuera, difícilmente puedan seguir bailando y desarrollar una carrera profesional, ya que la anorexia es una enfermedad devastadora. Una cosa es cuidar la alimentación, y otra muy diferente es sufrir patologías alimentarias. Si una bailarina cayera eventualmente en un problema de este tipo, deberá someterse a tratamiento hasta que pueda llevar sus estudios o carrera con total normalidad.

“Practicar ballet puede ser perjudicial porque requiere hacer mucho ejercicio”

Falso: Aunque parezca mentira, esta frase ha llegado a mis oídos. Pero aclaro que con 42 años aún sigo con vida. No obstante, personas que padecen trastornos que le impiden la práctica de ejercicio suelen ser advertidas previamente por el médico. Pero el ballet en si mismo, no es causante de enfermedades ni perjudicial para la salud.

“Las bailarinas son tontas”

Falso: Solo las mentes groseras pueden emitir este tipo de juicios. La danza es una actividad compleja  que requiere la combinación de múltiples habilidades ordenadas por el cerebro. La capacidad intelectual de la bailarina es determinante para llevar a cabo su trabajo. Personas con problemas de aprendizaje, o retrasos mentales no pueden practicar ballet profesionalmente.

“Las bailarinas no pueden practicar deporte”

Falso: Claro que se puede practicar deporte, siempre que la actividad no suponga grandes riesgos de lesión que puedan perjudicar o impedir la práctica del ballet. Si sales a correr, no lo hagas sobre asfalto, ya que cargará demasiado tus rodillas, elige tierra o arena para amortiguar el impacto. El fútbol tampoco lo aconsejo, ya que caídas, entradas o patadas de los rivales pueden ser causa de lesión. Yoga, natación, gimnasia o pilates son disciplinas alternativas que pueden entretenerte y beneficiarte. La bicicleta también puede ser una opción, siempre que circules con precaución para evitar accidentes, o lo hagas por sendas habilitadas para ciclistas (y que no te caigas). Pero las caminatas son más seguras.

.