Clase de Ballet

La Révérence en la clase de ballet

No importa qué tan emocionante sea la última parte de una clase de ballet, la clase no ha terminado hasta que usted no haga su reverencia.

Una reverencia siempre se hace al final de la clase y es una antigua tradición de ballet en reconocimiento al maestro y al pianista, además de mostrar cortesía, elegancia y respeto.

En algunas clases de ballet la costumbre de la reverencia es un ritual inmutable, y en otros, el maestro puede coreografiar una diferente cada vez. Puede tomar la forma de una simple reverencia con una  port de bras, o una serie de pasos más elaborados con port de bras y cambios de dirección.

La révérence nunca es demasiado exigente técnicamente, pero hay mucho que se puede aprender para hacerlo cada vez mejor. Si no cumple con las exigencias técnicas de la clase, se puede  perder la hermosura de su reverencia, ya que necesita práctica para resultar grácil, puesto que no es una práctica normal en la vida diaria.

La Reverencia será esencialmente el desarrollo de buenos modales sobre el escenario y en su relación con el público.

Fuente: The Ritual of the Reverence

Clase de Ballet

Mantener el equilibrio: una tarea difícil y esencial

Por Maria Doval

Recuerdo que hace unos años atrás tuve una joven alumna a la cual le suponía un enorme esfuerzo mantener el equilibrio en los giros. Y esa labor, en la mayoría de las ocasiones, suponía que la alumna debía abandonar la clase por fuertes mareos que le impedían seguir adelante.

Ante estos casos de imposibilidad es importante no forzar al alumno a continuar ya que no sabemos el origen del problema, e incluso a veces ni siquiera él mismo conoce la causa. No se descarta el miedo, que es un factor que se suele manifestarse habitualmente (miedo a caerse, golpearse o lesionarse), pero ante el vacío de no contar con un diagnóstico preciso y si los mareos invalidantes se presentan con frecuencia, es necesario derivar al alumno a la consulta médica para descartar posibles problemas orgánicos.

Ahora bien, mantener y “sostener” el equilibrio en la danza es una tarea tan difícil como necesaria, y es preciso conocer y transmitir a nuestros alumnos las herramientas para perfeccionarlo, como así también advertir que si no se consigue un resultado aceptable, la continuidad en la danza puede anularse completamente ante la inviabilidad de no alcanzar unos mínimos objetivos si el problema responde a una causa no apta de ser mejorada (En este sentido, es necesario admitir la importancia que tiene la estimulación del equilibrio desde temprana edad para el desarrollo global del alumno)

Tampoco se trata de desmoralizar al sujeto ante las primeros intentos fallidos, ya que todos sabemos que el equilibrio en la danza se aprende y se mejora con el hábito y la edad del estudiante, conociendo los criterios técnicos de cada práctica, dependiendo del tono y desarrollo muscular, empleando adecuadamente los procedimientos para operar cambios en los ejes y alineación corporales, y de igual manera, asumiendo el riesgo de una caída.

Asimismo, la fascinación que despierta el placer del giro es una ventaja añadida a la importancia técnica y anima al reto, ya que, la práctica frecuente es útil para perder el miedo, superar el mareo y ganar en seguridad y confianza.

Pero en la vida no todo es girar, también se requiere equilibrio para múltiples combinaciones de movimientos, para controlar posiciones en reposo, para el trabajo de puntas o bien, para sostener posturas con diferentes grados de dificultad, alturas y direcciones sin perder la estabilidad ni la compostura. Mantener el equilibrio no implica meterse en un brete, sino que es una necesidad y exigencia de la cual debemos experimentar el gozo y provecho de saber aplicarlo conforme a la acción. Conseguir estabilidad a cualquier precio no es el objetivo, es decir, debemos ser implacables ante las distintas argucias que emplean las alumnas principiantes para resistir y sostener posiciones que la mayoría de las veces no son académicamente correctas. Y efectivamente, animar a los estudiantes a apreciar su importancia y promover la práctica mediante los diferentes métodos de los que disponemos, ya que, el correcto balance se ejercita, se estimula y se adquiere – en mayor o en menor proporción –  con la costumbre y el ejercicio, siempre que contemos con unas condiciones físicas y psicológicas saludables.

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Ballet Barre None

Eileen Juric encontrado una necesidad de reestructurar la forma en que se enseñaba ballet a los estudiantes jóvenes y ha desarrollado su propio estilo de enseñanza en los últimos ocho años. Su método se llama Ballet Barre None.

Eileen Juric estudió con algunos de los maestros de ballet más importantes del mundo, tanto en la Joffrey Ballet School y en la School of American Ballet y sabe mejor que nadie los protocolos del ballet tradicional. No obstante, la idea de su método es enseñar a los estudiantes cómo controlar su cuerpo por su cuenta antes de la introducción de la barra como herramienta de ejercicio.

Su enseñanza se centra en el desarrollo muscular por igual en ambos lados del cuerpo y a veces implica trabajar tumbado en el suelo. No hay contacto con la barra.

“A menudo, los niños están fascinados inicialmente por la barra”, afirma, señalando que los estudiantes más jóvenes tienden a cogerse de la barra como una muleta. Pero los efectos secundarios sobre la necesidad de la hora de clase limitada la llevó a renunciar a la barra por completo.

Pero naturalmente, Ballet Barre None no está diseñado para eliminar para siempre la barra, ya que, si un estudiante decide perseguir objetivos profesionales se debe empezar a añadir el trabajo de barra en clase. Ballet Barre None se aplica en los periodos de transición entre el inicio y la formación avanzada relacionando el ballet con otros tipos de movimientos.

Por mi parte, supongo que somos muchos los que llevamos implementando el uso exclusivo del centro de clase por diferentes motivos: por cuestiones de tiempo principalmente, y porque en  los colegios no hay barras ni tampoco existe el interés en promover la danza de manera efectiva, de modo que hay que adaptarse a trabajar sin ella; y por otro lado, desde mi punto de vista no es posible imponer un trabajo de barra a niños menores de 8 o 9 años, de modo que el Ballet Barre None no es ninguna invención extraordinaria. No obstante animo a revisar el método y a sacar ideas provechosas. El método tiene una serie de 3 DVD y una web.

El Método no aplica directamente la utilización del dispositivo de apoyo
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Leg Stretches for Ballerinas

Ballet dancers require a high degree of leg flexibility. In slow adage movements, flexible legs, along with strong abdominal muscles and hip flexors, allow the dancer to lift her leg well above 90 degrees to the front and side. For dynamic grand battements, ballet dancers need flexibility for the same reasons. Turnout, one of the defining characteristics of ballet technique, is only possible if the dancer has enough leg flexibility to continue the rotation that starts in the hip joint. Flexible calf muscles permit a dancer to land from jumps and to work on pointe safely.

Hamstrings

Stretching the hamstrings can increase the flexibility that a ballet dancer needs to lift her leg to the front and the side. Ballerinas stretch these muscles with the leg on the barre stretch. After placing her foot on the barre, she can lean over her leg to increase the stretch. Ballet dancers can also stretch these muscles by lying on the floor and bringing one leg toward her chest. To target all of the hamstring muscles, ballerinas often perform these stretches with external rotation and without.

Adductors

Flexibility in the adductors helps a ballet dancer open her legs directly to the side without losing control of her turnout. Stretches that target the adductors include the leg on the barre stretch performed facing the barre, center splits and the pied dans la main stretch — or “foot in the hand” stretch. In this last stretch, the ballet dancer grasps her right foot in her right hand, while holding onto the barre with her left hand if desired. She extends her right leg in front of her body and then moves it to the side of her body, pulling her leg as close to her shoulder as possible. She holds the stretch for several seconds before switching sides.

Calves

Flexibility in the calf muscles — the gastrocnemius and soleus in particular — is necessary for every plié a ballet dancer performs. Because ballet dancers spend so much time pointing their ankles and working on demi-pointe, these muscles have a tendency to get overused and tight. Stretching these muscles — with straight-leg and bent-knee lunges — can protect the dancer from injury and can make the landing from jumps more fluid.

Quadriceps

The quadriceps are another group of muscles that tend to get overused in ballet. These muscles are engaged any time a dancer straightens her knees. Also, many ballet dancers use these muscles incorrectly in adage movements. Instead of focusing the effort on the abdominal muscles and hip flexors, many ballet dancers try to lift their legs with their quadriceps. This unnecessary effort leads to tightness in the muscles. A ballet dancer can stretch these muscles by lying on her stomach and grasping her right foot in her right hand. Bringing the foot toward the buttocks will stretch out the quadriceps.

When to Stretch

Most of the leg stretches that ballerinas perform are static stretches. This type of stretch should only be performed after a thorough warm-up, to reduce the chance of injury. Because a dancer needs to be warmed up before performing the stretch, the ideal time to stretch is after ballet class.

By Kat Black : Kat Black is a professional writer currently completing her doctorate in musicology/ She has won several prestigious awards for her research, and has had extensive training in classical music and dance.

Salud y Cuidados

Cuidarse para bailar mejor

Ya sabemos lo bien que te quedan esos jeans pitillo, tu maxi bolso y los stilettos. Pero si quieres conservar por mucho tiempo tus facultades de bailarina, atiende a estos consejos:

  • Bolsos grandes y pesados: Es normal que durante la semana andemos de aquí para allá acudiendo a diferentes clases y que tengamos que llevar varias mudas, neceser, toalla, etc,etc.  Pero ir a diario con un bolso pesado a cuestas puede desequilibrarte los hombros además de causar tensiones musculares y dolores de espalda -entre las afecciones más leves-  sin contar con que puede dañar tu columna y tu cuello. De modo que lo más prudente será dividir el peso entre dos bolsos de mano, o bien, yo he optado por usar una pequeña maleta de viaje con rueditas cuando tengo que dejar el coche lejos y estoy obligada a andar. Hay marcas que diseñan maletas monísimas, y así evitarás parecer una azafata de vuelo, en lugar de una bailarina.
  • Pantalones muy ajustados: Descarta este tipo de pantalones para uso diario ya que necesitamos que nuestras piernas gocen de una óptima circulación. Déjalos para ir a la discoteca, y no los lleves más de seis horas.
  • Tacones altos: Es cierto que unos buenos tacones pueden cambiar totalmente la lectura de tu look y tu actitud al andar. Pero al igual que los pantalones muy ajustados, no es favorable llevarlos todos los días. Los tacones pueden causar durezas en la planta del pie, y atrofiar paulatinamente el tendón de aquiles, cosa nada aconsejable para bailar. Utilízalos para ocasiones en que no vas a andar demasiado.
  • Bisutería: En ocasiones el metal y la piel no son compatibles ya que pueden causar reacciones alérgicas. Y los pendientes muy grandes pueden hacer que se deformen los lóbulos de tus orejas además de correr el riesgo de que te confundan con Sara Montiel. Elige metales nobles y de diseño armónico, tu piel y tu estética te lo agradecerán.
  • Sujetador inadecuado: Hay chicas con poco pecho que pueden lucir un maillot de ballet sin precocuparse por llevar sujetador. Pero si ese no es tu caso y debes usarlo, deberás elegir muy bien lo que vas a utilizar a diario. Olvídate de los aros que se clavan en la piel, y de sujetadores que realzan el pecho. Eres bailarina de ballet, no de un night club. Opta por modelos que sujeten muy bien el pecho, a ser posible de algodón y sin aros, por favor.
  • Cabello: Por mi experiencia, se que el cabello largo es más una fantasía masculina que una elección práctica por parte de una mujer. Pero si quieres llevar la melena larga, deberás procurar mantenerla en perfecto estado de conservación si no quieres parecer una sin techo que no puede ir a la peluquería. Lo mejor y más elegante es llevar una melena cuidada y apta para hacer un moño de dimensiones discretas. Olvidate de los rubios platinos y del negro si no tienes unas facciones equilibradas, ya que los colores radicales solo acentuarán tus defectos. En todo caso, elige rubios dorados y castaños que disimulan mejor narices y bocas poco favorecidas. Recuerda también que el rubio engorda, de modo que si tu cara es redonda será mejor que elijas otro color ya mismo.
  • Fajas: No deberías usarlas, deberías cuidar tu dieta. Pero si te apetece usarla y correr el riesgo de parecer un matambre, procura llevarla durante pocas horas, ya que, al igual que los pantalones ajustados, no son beneficiosas para la circulación sanguínea.
  • Piel: Cuidar tu piel es muy importante, ya que en un escenario se ve todo. El sol tómalo con moderación, un bronceado extremo puede deslucir el más caro de los tutús. Además el look moreno del tipo  militante de revueltas campesinas hace tiempo que pasó a la historia. Intenta evitar el sol en la medida de lo posible y no olvides exfoliar cara, cuello y escote antes de actuar si quieres llevar un maquillaje impecable.
     
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Falsos mitos sobre la práctica del ballet

“A las bailarinas le sangran los pies por bailar en puntas”

Falso: Si eres susceptible a las rozaduras del calzado, es aconsejable que te protejas los pies. Actualmente hay bastante variedad de protectores en las tiendas de danza. Si entrenas muchas horas en puntas también es recomendable. Si algún día olvidas protegerte los pies y tienes muchas horas de clase, evidentemente puedes lastimarte. Del mismo modo que si caminas muchas horas con tacones.

“ A las bailarinas le salen juanetes”

Falso: Los juanetes tienen un enorme porcentaje de carácter hereditario, de hecho, muchas personas tienen juanetes sin haber pisado nunca un aula de ballet. Una bailarina con juanetes difícilmente pueda bailar, ya que es una deformación de los pies dolorosa, y propensa a manifestarse en individuos con pies planos. Es aconsejable utilizar dispositivos que puedan paliar la presión sobre las articulaciones, o el vendaje, y estar asesorado por tu profesor de danza.

“Las bailarinas sufren anorexia”

Falso: Si así fuera, difícilmente puedan seguir bailando y desarrollar una carrera profesional, ya que la anorexia es una enfermedad devastadora. Una cosa es cuidar la alimentación, y otra muy diferente es sufrir patologías alimentarias. Si una bailarina cayera eventualmente en un problema de este tipo, deberá someterse a tratamiento hasta que pueda llevar sus estudios o carrera con total normalidad.

“Practicar ballet puede ser perjudicial porque requiere hacer mucho ejercicio”

Falso: Aunque parezca mentira, esta frase ha llegado a mis oídos. Pero aclaro que con 42 años aún sigo con vida. No obstante, personas que padecen trastornos que le impiden la práctica de ejercicio suelen ser advertidas previamente por el médico. Pero el ballet en si mismo, no es causante de enfermedades ni perjudicial para la salud.

“Las bailarinas son tontas”

Falso: Solo las mentes groseras pueden emitir este tipo de juicios. La danza es una actividad compleja  que requiere la combinación de múltiples habilidades ordenadas por el cerebro. La capacidad intelectual de la bailarina es determinante para llevar a cabo su trabajo. Personas con problemas de aprendizaje, o retrasos mentales no pueden practicar ballet profesionalmente.

“Las bailarinas no pueden practicar deporte”

Falso: Claro que se puede practicar deporte, siempre que la actividad no suponga grandes riesgos de lesión que puedan perjudicar o impedir la práctica del ballet. Si sales a correr, no lo hagas sobre asfalto, ya que cargará demasiado tus rodillas, elige tierra o arena para amortiguar el impacto. El fútbol tampoco lo aconsejo, ya que caídas, entradas o patadas de los rivales pueden ser causa de lesión. Yoga, natación, gimnasia o pilates son disciplinas alternativas que pueden entretenerte y beneficiarte. La bicicleta también puede ser una opción, siempre que circules con precaución para evitar accidentes, o lo hagas por sendas habilitadas para ciclistas (y que no te caigas). Pero las caminatas son más seguras.

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El Port de Bras

Por Maria Doval

Es cierto que una de las cualidades más valoradas de una buena bailarina son las características de sus brazos y como hace uso de ellos a través de la técnica y su expresividad. Y en este sentido, es muy importante su longitud y trascendencia, ya que acentuará la belleza del movimiento en general.

Pero aquello que a priori parece una ventaja, a veces resulta más complejo de lo que parece a simple vista: quienes contamos con una longitud de brazos mayor a la estándar debemos aprender a atravesar recorridos superiores y controlar una mayor amplitud de movimiento, lo cual supone un extra de esfuerzo y de tiempo para hacer lo mismo que un brazo normal. Incluso, la más mínima falta de control hace que se vean flojos o inconsistentes. De modo que aprender a manejarlos es un poco más difícil que para el resto de las personas, pero podemos hacer de ellos una gran virtud si sabemos sacarles el debido provecho.

También los brazos son extensiones de nuestra propia personalidad, y en ellos se manifiestan los sentimientos y el lirismo del bailarín, de modo que en su forma de expresión pueden decir mucho sobre nosotros mismos. Y si miramos con atención, veremos que las manos de las bailarinas de ballet son realmente exquisitas, como resultado de su belleza y sensibilidad artística.

 

Ahora bien, hay formas prácticas de mejorar el port de bras y de potenciar aquello con lo que contamos. En primer lugar hay que tener en cuenta la anatomía del torso y su conexión con las extremidades: esto implica que la alineación correcta será la base de todo buen port de bras y de que éste se desarrolle sin tensiones. Ser conscientes de utilizar la respiración para iniciar un movimiento nos aporta la energía adecuada para crear formas fluídas, armónicas y proporcionadas con el resto del cuerpo. Y en segundo lugar hay que saber evitar la rigidez en hombros y manos, de la misma manera que se debe aprender a utilizar los codos según la postura o posición que se trate.

Asimismo, el ritmo musical y la intención de movimiento será variable, para lo cual los brazos tienen que saber matizar con gracia y precisión la diferencia entre en adagio o un allegro, o bien, una révérence de una preparación inicial.

Mover los brazos con destreza y sutileza puede llevar años de estudio, y nunca debemos priorizar el trabajo de las piernas sobre éstos, ya que un brazo inútil o mal colocado puede arruinar completamente un ejercicio haciendo que las extremidades inferiores resulten totalmente frustradas. En la práctica de un buen bailarín no debe haber rangos, ya que todo su cuerpo compone la totalidad del movimiento.

Y por último, hago hincapié en la repetición de estiramientos específicos antes, durante y después de clase, ya que unos brazos flexibles siempre tendrán mayores recursos para hacer un óptimo port de bras.

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Baby Ballet: bailar para crecer

Por Maria Doval

El baby ballet es un programa de complemento de iniciación a la danza dirigido a niños/as de entre 2 y 5 años aproximadamente, con posibilidad de iniciación para bebés a partir de 18 meses.

El baby ballet está plenamente desarrollado en los Estados Unidos donde psicólogos y pedagogos coinciden en promover los beneficios de la estimulación de los procesos motrices y de armonización corporal en la primera infancia, ya que el contacto con la danza contribuye a una evolución sana y gratificante de las distintas capacidades.

Es una disciplina que requiere paciencia y dedicación por parte del maestro, como así también comprensión y afinidad para conectar con bebés que operan según su instinto y que comienzan a dar sus primeros pasos en el desarrollo de su reflexión y entendimiento. Asimismo precisa de un programa específico diseñado para el tratamiento de los más pequeños, ya que muchos de ellos llegan a sus clases con pañales y no saben expresarse mediante el dialogo; de modo que la capacitación del profesor se deduce vital.

En España el baby ballet apenas comienza a insertarse en academias de danza, ya que hasta hace poco solo se dictaba iniciación a la danza para niños a partir de 5 años, y es un trabajo que desafortunadamente está muy poco reconocido por el público, ya que no se tiene en cuenta la responsabilidad, preparación y disposición que se exige al maestro para llevar a cabo esta actividad.

Por mi experiencia, puedo afirmar que los niños que practican baby ballet se diferencian de aquellos que no lo ejercen de forma notable, ya que la danza no solo los introduce en el desarrollo pleno de sus habilidades psicomotrices, sino que hacen uso de su creatividad y agudizan su percepción artística y prestancia gracias a la introducción de los ritmos de la música clásica y las nociones iniciales del ballet. Asimismo, el baby ballet establece las rutinas previas de lo que posteriormente será la clase de ballet – suelo, barra, centro, diagonales – a través del juego, la improvisación y ejercicios de copia y repetición que los bebés incorporan y asimilan con gran facilidad. También permite que el maestro pueda anticiparse en captar a aquellos niños que cuentan con una precoz predisposición a la danza y a la música, y trabajar expresamente con aquellos que naturalmente no están igual dotados o que su evolución es más lenta ya que, no todos los niños se rigen por un mismo patrón de desarrollo, ni habitan en el mismo contexto familiar y escolar.

El baby ballet les ayuda a incorporar hábitos de independencia, sobre todo a aquellos niños que no asisten a guardería o a jardín de infancia, y que aún no están acostumbrados a separarse momentáneamente de sus mamás; de modo que la breve clase de baby ballet es un buen comienzo para habituarse a emprender actividades sin la presencia materna, socializarse con otros niños a través de una actividad positiva e ir construyendo las bases de su propia identidad. Los bebés se encuentran unidos a sus mamás biológica y emocionalmente, y aunque las clases sean breves aconsejamos a las madres permanecer en las inmediaciones del aula, o hacer la clase junto con su bebé hasta que éste se adapte a la actividad. No todos los bebés necesitan adaptación, pero es necesario en muchos casos para que la separación de las mamás no resulte traumática y la experiencia en la danza resulte edificante y provechosa para el pequeño.

También hay casos de bebés que no sienten atracción por esta actividad, les abruma o simplemente sienten miedo. Y es normal que los padres experimenten con sus hijos las diferentes actividades que se ofertan para descubrir aquello que realmente les gusta hacer a los niños. Por ese motivo, muchas veces es una actividad transitoria, ya sea por que el niño no se adapta o no le gusta bailar, o bien porque los padres deciden retirarlo del aprendizaje por diversos motivos (la mayoría de las veces por desconocimiento de las actividades artísticas, o bien por la crisis económica en España que está causando importantes bajas en las aulas).

El baby ballet aborda la fase en que el niño va independizándose del adulto progresivamente y a través del juego y el movimiento aprende a relacionarse con otros niños e individuos. Sus movimientos, aún bastante rudimentarios se irán haciendo cada vez más claros aunque no podemos esperar la armonía y precisión de un alumno mayor. Por otra parte sus periodos de atención se van haciendo cada vez más amplios y suelen entusiasmarse con diversas propuestas de juego o de aprender cosas nuevas y les gusta experimentar e intentar repetidas veces determinados ejercicios.

También es el momento en que aprecian las historias y les gusta interpretar animales, personajes o distintas circunstancias ligadas a su habilidad imaginativa, lo cual promueve la creatividad del niño.

 Definitivamente, es satisfactorio para mí ver el apoyo de las mamás que intentan que sus niños progresen el la danza, y me complace inmensamente su vocación de entrega. Puedo afirmar que si bien la labor no es masiva, es cuantiosa en calidad humana por parte de niños y padres que quieren integrar la práctica del ballet. En definitiva, el baby ballet trata de brindar las motivaciones y estímulos necesarios para un desarrollo feliz y eficiente, con la premisa de construir un espacio de arte, amor y comunicación entre bebés, papás y maestros.

General

¿Puedo empezar ballet?

Por Javier Agustín, www.pasiondelballet.com.ar

Puedo empezar ballet?

Es muy habitual que una buena parte de adolescentes y adultos interesados por practicar la danza clásica, se pregunten si es tarde para empezar.

Y un considerable porcentaje, no logra disociar entre las dos posibilidades que naturalmente este ambiente al igual que otros proponen; carrera profesional o hobby.

¿A qué edad debo comenzar ballet si quiero ser un bailarín profesional?

Cuando se habla de la edad recomendada para empezar, se hace alusión a la edad óptima mediante la cual uno puede llegar a tomar la danza clásica como una carrera profesional. El límite es condicionado por un hecho natural: lleva años el tiempo de adaptación que necesita el cuerpo para desarrollar la fuerza, la flexibilidad y la forma física en los huesos y músculos.

Por tal motivo, se sugiere que la edad recomendada es hasta los 12 años para las chicas y hasta los 14 años para los chicos.

Para el coreógrafo John Clifford, “el ballet es un arte cruel”, puesto que obliga a las compañías a tener criterios meticulosos sobre la elección del conjunto de bailarines, considerando entre ellos sus condiciones físicas y la edad que tienen.

Pero aun siendo mayor de esa edad, no quiere decir que este prohibido empezar o que debas cambiar tú aspiración de profesional a hobby. Lo mejor va a ser siempre que pruebes, que tomes la danza con dedicación y perseveres, al fin y al cabo, se trata de algo que te apasiona.

“No quiero ser bailarín profesional… ¿Aun así debo tener en cuenta mi edad?”

La respuesta es no. Para este caso, el factor edad como condicionante para la carrera profesional deja de existir, ya que nos abocamos a la realización del ballet únicamente como hobby. Por lo tanto, no debes considerar nunca la limitación de edad. Es como si te preguntaras si no eres demasiado grande para jugar un partido de Volley u otro deporte con tus amigos. ¡Puedes hacerlo a cualquier edad! Busca estudios/escuelas que enseñen danza clásica para adultos. En ellos podrás encontrarte con bailarines de todas las edades. Ten en cuenta que bailar ballet clásico es para todos; navegando por foros de danza, no será tan difícil que encuentres comentarios de interesados que dudan hacerlo porque consideran que es tarde. Dudan de empezar ballet, por lo tanto no lo hacen y muchos de ellos, ni siquiera se refieren a empezar ballet como carrera profesional. Ese es un grave error. Ahora supongo que ya entiendes por qué.

Conclusión:

Siempre puedes empezar

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Las bases de un développé

En la barra o en el centro, este movimiento de singular belleza que suele ejercitarse en los ejercicios de adagio, requiere la práctica y las bases precisas para que sea posible ejecutarse de la manera correcta.

Pensemos por un instante que si le pidiéramos a una persona cualquiera que pasa por la acera que nos haga un développé, el espectáculo sería estrepitoso.  Porque? porque debemos tener en cuenta que si no se conocen o se ejercitan ciertas pautas es humanamente imposible desarrollar este movimiento satisfactoriamente. Si bien al alumno le puede parecer mecánico y absolutamente normal y rutinario, este paso requiere una técnica específica que repasaremos a continuación:

1). Antes de partir, debemos tener pleno conocimiento de lo que es un passé o retiré y de como se hace. Un développé siempre nace de un passé, ya que necesita un punto de partida para desarrollarse. De lo contrario, no sería un développé.

En este punto, es fundamental tener desplazado el eje del cuerpo sobre la pierna de apoyo y asegurarse de que estamos firmes conteniendo la musculatura abdominal, estirando mucho, muchísimo la rodilla de la pierna de abajo, y no relajar los brazos. A la hora de hacer un développé hay que estar erguido, (sin tensiones innecesarias), con la idea virtual de que voy a tocar el cielo con mi développé.  Si permitimos que  los músculos se dejen llevar por la fuerza de la gravedad o se relajen , sería imposible elevar un développé ni una sola pulgada.

2).  Debemos tener claro hacia que dirección vamos a desplegarlo: dévant, séconde o derrière. Aquí juegan un papel clave los talones y las rodillas. El talón va a dirigir el despliegue en avant y  la séconde, y la rodilla va a guiar el despliegue en arrière. Porque? porque el talón de las bailarinas en los developpés dévant y séconde siempre quieren salir primero y mirar al público ( y mantener el en-dehors técnicamente hablando) Lo mismo ocurre con la rodilla en un développé hacia atrás: si mi talón saliera primero, el développé sería tan horroroso como el de la señora de la acera que hablábamos en párrafos anteriores.

3). Antes de sacar el développé, dijimos que hay que sentirse firmes. Si no estamos firmes, el développé será titubeante, y en el peor de los casos – y estando en el centro – la pierna de trabajo va a caer en picado haciendo de nuestro adagio un auténtico desastre. Y si no estamos firmes en la barra, nos aferraremos a ella como a un clavo ardiendo y eso no está permitido.

No obstante, no debemos obsesionarnos con la altura en los primeros tiempos. Yo prefiero que os obsesionéis con una buena postura y un buen passé, que con tiempo la pierna va subiendo con el trabajo y con el ejercicio.

4). Ahora bien, la pregunta del millón:  De dónde sale la fuerza para mantener en altura un développé?  Pues de la musculatura posterior de los muslos, en la que debemos centrarnos para no forzar en exceso los cuádriceps y acabar a fin de carrera con las piernas de Cristiano Ronaldo.

En definitiva, para hacer un buen développé hay que atender muy bien las correcciones de vuestro maestro, y no está demás echar un vistazo al espejo  En principio, hay que seguir trabajando el equilibrio, controlar mucho la espalda en el passé, y la elongación muscular, base de todo développé bien hecho.

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno.

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Preballet: accidentes en clase

La clase de ballet es un ámbito que no está exento de posibles accidentes entre los alumnos más pequeños. Aunque la mayoría de los incidentes carecen de importancia, es preciso comprender que los niños no entienden el mecanismo de las caídas y por tanto -más que dolor por el golpe- supone avergonzarse por su torpeza.

La clase de ballet es un espacio de experimentación, donde nuestro cuerpo es la herramienta que vamos a aprender a utilizar, por eso los fallos pueden ocasionar esas pequeñas pupas que en clase de danza tienen un mayor protagonismo que en otras actividades.

A que se debe y que actitud debe tomar el profesor:

Los más peques entienden que el ballet es algo bello y cometer un error evidente a muchos les afecta y les humilla. De modo que a veces puede ser motivo de abandonar la práctica y dejar de asistir a clase. No obstante, no todos los niños tienen esta sensibilidad, pero es posible en ciertos casos. El maestro, si bien no debe restar importancia  (puesto que el niño está dolido), lo que debe hacer es animarlo y comprender la causa de su llanto o su impotencia, y tener presente que sus emociones y las formas de expresarlas son muy diferentes a las de un adulto.

Hay que promover que siga experimentado, pero aportándole fórmulas para evitar los accidentes, teniendo en cuenta que el niño está muy pendiente de la impresión que va a causar a su profesor y a sus compañeros de clase. Pero ojo! darle excesiva importancia ocasionará que algunos puedan hacer uso de estas estrategias para atraer la atención del profesor y conseguir que estemos pendientes de ellos todo el tiempo. Si bien algunos niños se evidencian avergonzados, otros, por el contrario, tienden a proyectar actitudes emocionales opuestas.

Es normal que el cuerpo les juegue alguna mala pasada y les traicione en algún momento ya que los niños están en pleno crecimiento; y comprendamos también que aún no cuentan con  la suficiente madurez para captar con exactitud los movimientos del profesor – dado que la mayoría de las veces apenas consiguen plasmar un bosquejo de lo que podría ser un paso de ballet-, ni tampoco podemos dirigirnos a ellos en términos puramente técnicos.  Lo esencial en este periodo es estimular su coordinación, no exigir más de lo posible (que solo conducirá a fracasos) y promover el desarrollo paulatino de la expresión corporal.

El ballet, al igual que el resto de asignaturas, se aprende de a poco, y se incrementa el nivel de exigencia de acuerdo a su desarrollo psicomotor y cognitivo.

No se trata de hacer un estudio psicológico del alumno, ya que éste no es nuestro cometido como profesores de danza, pero si es preciso atender a los diferentes perfiles del alumno y educarlos en consecuencia fomentando la igualdad y le empatía.

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El Grand Battement

Siguiendo en la misma línea de los diferentes battements, el grand battement es uno de los últimos ejercicios que se practican en la barra. Y posteriormente al pasar al centro.

Es un ejercicio de calentamiento y a la vez de control.  Se trata de liberar el ángulo de apertura de las piernas hacia grandes elevaciones en avant, en arrière o a la seconde, pero asegurando constantemente el en dehors (tanto de la pierna de apoyo como de la pierna que se le eleva)  y sobre todo no perder el control de las caderas. En principio, no es importante la altura, sino conservar los criterios técnicos. El ansia por intentar un gran ascenso de las piernas puede causar que el alumno desatienda todas las indicaciones anteriores, y por tanto, el paso estará mal ejecutado. La altura de un grand battement, o bien de un développé, debe trabajarse de a poco, hasta que la técnica esté asimilada y la ejecución se realice correctamente, con naturalidad y a una altura aceptable.

Tampoco debemos olvidarnos de los brazos, hay que guardar su correcta colocación en todo momento, y no poner tensiones innecesarias. Las rodillas de ambas piernas deben mantenerse estiradas. También es muy importante que el torso se mantenga lo más derecho posible y que sean las piernas las que trabajen independientemente. Y como es habitual, el pie de la pierna que se eleva debe estirarse inmediatamente al despegarse del suelo.

Revisa también El Battement Tendu

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno.

Zapatillas de Punta

¿Con que edad es ser muy mayor para empezar el trabajo de puntas?

Por Lisa Howell

Hay muchos adultos que deciden tomar clases de ballet en un momento avanzado de su vida, y a menudo se preguntan si podrán progresar en punta. La fuerza y flexibilidad que se exige a los estudiantes jóvenes antes de empezar la punta, es la misma para los adultos. No obstante, existen algunos aspectos a tener en cuenta con los bailarines adultos.

La pregunta de “¿Con qué edad es ser muy viejo para empezar el trabajo de punta?” suele aparecer a  menudo en foros y discusiones de grupos dedicados al entrenamiento de la punta, y es un problema del que no suelen hablar mucho los profesores/fisioterapeutas/autores. Técnicamente hay menos riesgo con los pies de un adulto cuando empiezan en punta ya que sus placas de crecimiento ya están bien asentadas. Sin embargo, existen muy pocos adultos que llevan muchos años sin bailar pero tienen un pie con una forma o fuerza adecuada para bailar en punta.

El problema de la flexibilidad es la mayor dificultad con la que se encuentran los estudiantes maduros cuando intentan alcanzar una completa posición de punta del tobillo, ya que a menudo esto requiere algunos estiramientos de los ligamentos que suelen resultar mucho más fáciles cuando se es más joven. El posible rango en el tobillo también depende enormemente en la movilidad natural de los ligamentos en general. No obstante, a una persona con “hipermovilidad” (relajamiento general de todos los ligamentos del cuerpo) le resultará más fácil de conseguir. Pero debo añadir que he sido testigo de impresionantes mejoras en el rango de pie y tobillo de algunos clientes adultos que he tenido, nada es imposible si realmente se quiere algo.

Los requisitos de fuerza para alumnos de ballet de mayor edad para progresar en punta, suelen ser mayores que los exigidos a un joven bailarín. Esto se debe al hecho de que, en general, la mayoría de los bailarines adultos ¡no son más ligeros que uno de 12 años! El bailarín debe ser capaz de controlar bien los pies en todos los tests, especialmente en fondu, y durante el petit allegro, ya que el pesar más requiere más fuerza en las articulaciones del pie en el salto. La falta de control en el arco, en fondu colocará mucha presión en las rodillas, especialmente en la fina suela redonda de las zapatillas de punta. Otras áreas que también se evalúan mucho son la fuerza en la rotación externa, el rango y el control.

Si un adulto asiste a clases de ballet durante una temporada y trabaja correctamente sus pies en clase, la fuerza requerida en el antepié se desarrollará en poco tiempo. Sin embargo, para el principiante de ballet que aprende a aislar algunos músculos del pie puede tardar más. Nuestro cuerpo desarrolla “patrones de movimiento” que realizamos regularmente, y es importante que el aislamiento del control del pie sea la segunda naturaleza del bailarín antes de empezar el trabajo de puntas. Existen muchas otras cosas en las que pensar mientras se trabaja la punta: el bailarín tiene que ser capaz de controlar fácilmente la posición de sus dedos en las zapatillas  para tener una excelente estabilidad y por consiguiente, una punta segura.

La coordinación que se requiere para controlar el pie en punta, es algo que se desarrolla después de años de baile, y como a cualquier estudiante; se espera que el bailarín adulto asista a clases de baile  como mínimo 3 veces a la semana durante un año. Y lo ideal sería asistir a clases regularmente durante muchos años antes de plantearse empezar el trabajo de punta.

No es imposible que un bailarín adulto de ballet progrese en punta, pero normalmente requiere mucho trabajo y mediación hasta alcanzar esa seguridad.

 

Clase de Ballet

El Grand Plié

Es uno de los primeros movimientos que se aprenden en las clases de ballet, y a pesar de su simple definición (gran flexión o plegado) conseguir una correcta coordinación no es una misión fácil, sobre todo en los primeros años de estudio. Es un trabajo de calentamiento progresivo que se introduce al comienzo del trabajo de barra, en 1º, 2º, 4º y 5º posición combinado con cambrés y demi-pliés, y también es incluido con frecuencia en ejercicios de adagio y rond de jambe tanto en barra como en centro. Es un paso que difícilmente tenga un uso escénico, ya que se utiliza como acción de entrenamiento, pero no por ello deja de ser un movimiento de gran belleza.

Cualquier alumno de ballet está capacitado para hacer un grand plié, pero no todos lo consiguen ejecutar eficientemente. Lo fundamental de este ejercicio, además de emplear la técnica precisa, está en la coordinación. Aquí es donde reside – al final de cuentas-  la perfección del movimiento.

– A tener en cuenta:

  • La espalda debe mantenerse bien recta, conteniendo glúteos y abdomen.
  • Los hombros deben estar correctamente alineados y a la misma altura.
  • Nunca debemos sentarnos al llegar abajo, es un movimiento de control que si se relaja pierde toda su línea y eficacia.
  • Primero se debe pasar por un profundo demi-plié, los talones son lo último que elevo en el descenso, y lo primero que apoyo al iniciar la elevación. Nunca levanto talones en 2º posición (excepto que el profesor demande un grand plié en relevé)
  • El port de bras, en cualquiera de sus variantes, debe ser un movimiento perfectamente ligado y coordinado con el trabajo de piernas. No ha de haber cortes bruscos ni paradas innecesarias en el trayecto.
  • La cabeza acompaña al port de bras, teniendo mucho cuidado hacia donde miramos, ya que dirección de la mirada influye directamente en la postura de la cabeza.
  • Los muslos deben dirigirse hacia afuera manteniendo el en-dehors en todo momento. Y mucho cuidado en la 4º posición, el eje del cuerpo debe estar perfectamente centrado.

Y por último, debemos emplear la práctica y el ensayo a diario (o casi a diario) tanto en barra como en el centro de la clase.

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno.

Clase de Ballet

El battement tendu

El battement tendu es básicamente la extensión de una pierna (adelante, atrás o al costado) sin levantar la punta del suelo. Un movimiento de apariencia simple, pero que a menudo supone bastante tiempo conseguir una comprensión y ejecución aceptables.

En principio debemos tener en cuenta que ningún ejercicio de barra está creado al azar, o porque si. En la danza clásica todo tiene una razón de existir, dentro de un orden perfectamente establecido. Es necesario que el alumno sepa para que y porque hace determinado movimiento, porque la importancia de mejorarlo y sistematizarlo.  La comprensión de la danza implicará que entienda lo que está haciendo y con que fines, que partes de su cuerpo está empleando y como debe hacerlo correctamente.  En este sentido, el tendu es un paso de ballet en si mismo, a la vez que nos abre hacia un universo de movimientos que tiene su origen en esta acción. De allí que no es un capricho repetirlo cientos de veces al principio, sino que, hasta que un tendu no esté más o menos bien ejecutado, difícilmente podamos lograr un degagé, grand battement, o hacer una combinación simple en ritmo de allegro de manera medianamente coherente.

En el battement tendu nacen todas las extensiones de piernas, en cualquiera de sus variantes. Es decir, que si un tendu no está asimilado habrá dificultades para pasar a movimientos más complejos, o combinarlo con otros movimientos simples. En el tendu comenzamos por acostumbrarnos al trabajo en croix, a encontrar el acento de la música, a saber cuando cierro adelante y atrás a la séconde (en la 3º posición primero, más tarde en 5º), a coordinar brazos, piernas y cabeza, a conseguir velocidad poco a poco, a ejercitar progresivamente el estiramiento de piernas y pies.

De modo, que aunque parezcan iguales y monótonos, los battements tendus guardan muchísimos secretos y son el origen de infinidad de movimientos. Es por ello la razón de su importancia y de su repetición rutinaria.

Nota: El correcto estudio de la técnica debe impartirse de forma presencial, de modo que leer éste o cualquier otro artículo no será úitl para aprender un paso de ballet, en cambio si para recordar o consolidar aquello que ya sabe el alumno. No obstante, ha de prestarse atención al siguiente aspecto: cada battement implica cumplir un orden de seis fases con un tramo de arrastre (consulta con tu profesor)