Salud y Cuidados

Cuidarse para bailar mejor

Ya sabemos lo bien que te quedan esos jeans pitillo, tu maxi bolso y los stilettos. Pero si quieres conservar por mucho tiempo tus facultades de bailarina, atiende a estos consejos:

  • Bolsos grandes y pesados: Es normal que durante la semana andemos de aquí para allá acudiendo a diferentes clases y que tengamos que llevar varias mudas, neceser, toalla, etc,etc.  Pero ir a diario con un bolso pesado a cuestas puede desequilibrarte los hombros además de causar tensiones musculares y dolores de espalda -entre las afecciones más leves-  sin contar con que puede dañar tu columna y tu cuello. De modo que lo más prudente será dividir el peso entre dos bolsos de mano, o bien, yo he optado por usar una pequeña maleta de viaje con rueditas cuando tengo que dejar el coche lejos y estoy obligada a andar. Hay marcas que diseñan maletas monísimas, y así evitarás parecer una azafata de vuelo, en lugar de una bailarina.
  • Pantalones muy ajustados: Descarta este tipo de pantalones para uso diario ya que necesitamos que nuestras piernas gocen de una óptima circulación. Déjalos para ir a la discoteca, y no los lleves más de seis horas.
  • Tacones altos: Es cierto que unos buenos tacones pueden cambiar totalmente la lectura de tu look y tu actitud al andar. Pero al igual que los pantalones muy ajustados, no es favorable llevarlos todos los días. Los tacones pueden causar durezas en la planta del pie, y atrofiar paulatinamente el tendón de aquiles, cosa nada aconsejable para bailar. Utilízalos para ocasiones en que no vas a andar demasiado.
  • Bisutería: En ocasiones el metal y la piel no son compatibles ya que pueden causar reacciones alérgicas. Y los pendientes muy grandes pueden hacer que se deformen los lóbulos de tus orejas además de correr el riesgo de que te confundan con Sara Montiel. Elige metales nobles y de diseño armónico, tu piel y tu estética te lo agradecerán.
  • Sujetador inadecuado: Hay chicas con poco pecho que pueden lucir un maillot de ballet sin precocuparse por llevar sujetador. Pero si ese no es tu caso y debes usarlo, deberás elegir muy bien lo que vas a utilizar a diario. Olvídate de los aros que se clavan en la piel, y de sujetadores que realzan el pecho. Eres bailarina de ballet, no de un night club. Opta por modelos que sujeten muy bien el pecho, a ser posible de algodón y sin aros, por favor.
  • Cabello: Por mi experiencia, se que el cabello largo es más una fantasía masculina que una elección práctica por parte de una mujer. Pero si quieres llevar la melena larga, deberás procurar mantenerla en perfecto estado de conservación si no quieres parecer una sin techo que no puede ir a la peluquería. Lo mejor y más elegante es llevar una melena cuidada y apta para hacer un moño de dimensiones discretas. Olvidate de los rubios platinos y del negro si no tienes unas facciones equilibradas, ya que los colores radicales solo acentuarán tus defectos. En todo caso, elige rubios dorados y castaños que disimulan mejor narices y bocas poco favorecidas. Recuerda también que el rubio engorda, de modo que si tu cara es redonda será mejor que elijas otro color ya mismo.
  • Fajas: No deberías usarlas, deberías cuidar tu dieta. Pero si te apetece usarla y correr el riesgo de parecer un matambre, procura llevarla durante pocas horas, ya que, al igual que los pantalones ajustados, no son beneficiosas para la circulación sanguínea.
  • Piel: Cuidar tu piel es muy importante, ya que en un escenario se ve todo. El sol tómalo con moderación, un bronceado extremo puede deslucir el más caro de los tutús. Además el look moreno del tipo  militante de revueltas campesinas hace tiempo que pasó a la historia. Intenta evitar el sol en la medida de lo posible y no olvides exfoliar cara, cuello y escote antes de actuar si quieres llevar un maquillaje impecable.
     
Salud y Cuidados

Bailarinas en los Fast Food

Reconozcamos que a la gran mayoría nos chiflan las cuches del fast food. Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él!

No pretendo hacer una apología de la comida basura, pero el fast food nos invade y no tenemos porque renunciar a él, siempre y cuando lo consumamos con moderación y seleccionando los alimentos más saludables. Tampoco sería normal que evitemos quedar con los amigos, o bien, quedarse mirando como ellos devoran hamburguesas. Si sabemos comer bien, no tenemos porque temer ya que el consumo de este tipo de comida no supone ningún inconveniente para la salud siempre que no se convierta en un hábito ni sustituya a alimentos básicos

La comida española y sus costumbres diarias dejan bastante que desear: excesiva charcutería a diario, chorizos múltiples, guisos, potajes y caldos grasientos, patatas y más patatas, por no decir que los restaurantes tienen más grande la freidora que la nevera. Y ahí están las evidencias: obesidad y sobrepeso en gran parte de la población, que no destaca por su buen estado de forma.

De modo, que seamos sensatos y pensemos que quien sabe elegir sus alimentos no tiene porque privarse de nada. Una selección adecuada de alimentos y una correcta frecuencia de consumo pueden hacer de una comida rápida una propuesta original, equilibrada y saludable

  • En la hamburguesería: No tienes porque pedir una doble con bacon y patatas grandes! Estas cadenas cuentan con variedad de ensaladas, que aliñadas con buen criterio no tienen nada de perjudicial. De hecho, yo adoro quedar en Wendy por sus ensaladas. Si te apetece algo de carne, te puedes permitir una hamburguesa pequeña. Elige refrescos light o agua.
  • Pizzerías: La pizza, lejos de ser comida basura, es un alimento completo que en Italia conserva una gran tradición, además de ser nutricionalmente bastante completa (proteínas, calcio, hidratos de carbono) Y nadie se muere por comer un par de porciones de margarita. Otra cosa es que te comas una pizza grande tu sola con aceite y chorizo.
  • Restaurante Chino: La comida china no es muy recomendable para estar en forma (al menos los platos que nos sirven aquí) De modo, que elegir arroces simples o ensaladas es lo más prudente. Olvídate de pollos y carnes con salsitas extrañas y aceitosas, o de tortugas y tiburones que están mejor en el mar que en tu estómago.
  • En la feira: Por mi parte, hace tiempo que he eliminado el pulpo de mi dieta. Además de hincharme como un botijo, me resulta poco digestivo. Si te gusta, cómelo con moderación y con poquito aceite y pan. Al igual que la comida rápida, los platos tradicionales y copiosos pueden ser también pesados y calóricos.

Y si tienes dudas, consulta a tu médico de cabecera.