Bailarinas en los Fast Food

Reconozcamos que a la gran mayoría nos chiflan las cuches del fast food. Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él!

No pretendo hacer una apología de la comida basura, pero el fast food nos invade y no tenemos porque renunciar a él, siempre y cuando lo consumamos con moderación y seleccionando los alimentos más saludables. Tampoco sería normal que evitemos quedar con los amigos, o bien, quedarse mirando como ellos devoran hamburguesas. Si sabemos comer bien, no tenemos porque temer ya que el consumo de este tipo de comida no supone ningún inconveniente para la salud siempre que no se convierta en un hábito ni sustituya a alimentos básicos

La comida española y sus costumbres diarias dejan bastante que desear: excesiva charcutería a diario, chorizos múltiples, guisos, potajes y caldos grasientos, patatas y más patatas, por no decir que los restaurantes tienen más grande la freidora que la nevera. Y ahí están las evidencias: obesidad y sobrepeso en gran parte de la población, que no destaca por su buen estado de forma.

De modo, que seamos sensatos y pensemos que quien sabe elegir sus alimentos no tiene porque privarse de nada. Una selección adecuada de alimentos y una correcta frecuencia de consumo pueden hacer de una comida rápida una propuesta original, equilibrada y saludable

  • En la hamburguesería: No tienes porque pedir una doble con bacon y patatas grandes! Estas cadenas cuentan con variedad de ensaladas, que aliñadas con buen criterio no tienen nada de perjudicial. De hecho, yo adoro quedar en Wendy por sus ensaladas. Si te apetece algo de carne, te puedes permitir una hamburguesa pequeña. Elige refrescos light o agua.
  • Pizzerías: La pizza, lejos de ser comida basura, es un alimento completo que en Italia conserva una gran tradición, además de ser nutricionalmente bastante completa (proteínas, calcio, hidratos de carbono) Y nadie se muere por comer un par de porciones de margarita. Otra cosa es que te comas una pizza grande tu sola con aceite y chorizo.
  • Restaurante Chino: La comida china no es muy recomendable para estar en forma (al menos los platos que nos sirven aquí) De modo, que elegir arroces simples o ensaladas es lo más prudente. Olvídate de pollos y carnes con salsitas extrañas y aceitosas, o de tortugas y tiburones que están mejor en el mar que en tu estómago.
  • En la feira: Por mi parte, hace tiempo que he eliminado el pulpo de mi dieta. Además de hincharme como un botijo, me resulta poco digestivo. Si te gusta, cómelo con moderación y con poquito aceite y pan. Al igual que la comida rápida, los platos tradicionales y copiosos pueden ser también pesados y calóricos.

Y si tienes dudas, consulta a tu médico de cabecera.