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Enemigos íntimos: anorexia y sobrepeso

Ahora que Tamara Rojo piensa hacer su cruzada personal contra la anorexia en su nuevo puesto de directoria del ENB, esperamos que la iniciativa sirva para beneficiar a alumnos y bailarines y crear verdadera conciencia de salud en el sector.

La verdad, no entiendo que relación tiene la moda en todo esto  – tal como lo señaló la misma Tamara Rojo –  que puntualizó que la anorexia “es un fenómeno importado desde la moda” (???..)   A eso se le llama lanzar balones fuera ya que no es ningún fenómeno de importación ni de imitación compulsiva. Y las maniquies aún se conceden la osadía de caminar con los pies torcidos sobre la pasarela, cosa que las bailarinas no se pueden permitir. Digamos que las modelos todavía conservan ciertas ventajas …

Otra cosa que me alarma es el sobrepeso de las protagonistas de la serie australiana “Dance Academy”.  Tal vez no sean gordas para ser chicas corrientes, pero si lo son para bailar ballet.  La realidad es que más de una estaría suspendida en las evaluaciones si enseñara esos volúmenes, al menos en la danza de élite.

Y luchar contra los desórdenes alimentarios en las jóvenes no se consigue poniendo rellenitas en la televisión ni tampoco “ordenando a comer bien”, tal como aseguró la nueva directora del ENB, sino de seleccionar un personal propicio, con las precisas condiciones anatómicas y vitales. Una bailarina que debe pasar hambre no puede bailar, y una persona gruesa tampoco. Contar siempre con una buena orientación nutricional y mantener la vigilancia sobre aquellos jóvenes susceptibles de caer en enfermedades de carácter alimenticio es la única obligación que nos podemos imponer, más no obligar a nadie porque no es nuestro cometido, más aún si se trata de bailarines profesionales.

La delgadez es necesaria en la danza como condición estética y como requisito para una eficiente realización técnica, ya que el exceso de adiposidad es una desventaja para la armonía y ejecución del movimiento y limita las posibilidades sociales y laborales del bailarín. De modo que la delgadez es inherente a la danza, de la misma manera que la necesaria masa muscular. El cuerpo del bailarín es un compendio de atributos conexionados que no deben limitarse exclusivamente a su modo de alimentación, sino también a su edad, altura, complexión, rendimiento y tiempo que dedica a entrenar.

En este sentido, tampoco podemos afirmar que el peso corporal sea determinante, ya que depende de múltiples factores, y en cada individuo es variable derivando del sexo, la composición de su masa ósea, la materia grasa y la constitución de sus músculos.

Habrá que comprobar si la nueva directora del ENB puede lograr cambios evidentes, ya que anunciar el combate es muy fácil, pero ganarlo es muy difícil. Es improbable que la estética de la danza cambie y cada bailarín toma para si mismo sus propias determinaciones para alcanzar sus objetivos y muchas bailarinas mienten para ocultar sus privaciones, y por tanto no se dejan ayudar. En fin, al menos la intención es loable y no quiero ser pesimista, pero mantener el equilibrio entre estética, salud y mente no es asunto fácil para ninguna mujer, sea bailarina o no.

Serie Dance Academy
Dance Academy Photography