Clases de danza para adultos: arte, entretenimiento y pasatiempo

En la edad adulta, la práctica de la danza puede convertirse en un espacio de expresión, esparcimiento y ejercicio

¿Qué imágenes llegan a tu mente cuando se menciona “danza” o “ballet”? Exacto. Niñas con tutú rosa, jovencitas en zapatillas de punta. Sin embargo, los beneficios que aporta la danza no son exclusivos para la gente de corta edad, así que, si siempre te ha gustado la danza, y estás pensando en una actividad que te llene de regocijo, sigue leyendo el presente artículo.

Grupos especiales para adultos

En muchas academias y escuelas de danza, ya existen clases especiales para adultos. Los contenidos, la música, y los ejercicios se adaptan para practicantes de 18 años en adelante. Este tipo de clases suelen ser muy dinámicas ya que se toma en cuenta que un adulto tiene más resistencia muscular y física que un infante. Por lo regular, se consideran estas clases como un entrenamiento, y no tienen como finalidad exponer los resultados de la clase en un concierto al público, aunque se brinda como una opción tal posibilidad. Los estilos más populares en cuanto a clases para adultos se refiere son: Jazz, Flamenco, Salsa, Hip-hop. Sin embargo, en academias especializadas en danza clásica es muy probable que tengan grupos especiales para adultos principiantes o que regresan a la danza.

Un buen ejercicio

Si de niñ@ o jovencit@ practicaste danza, y ahora estás buscando una actividad para ponerte en forma… la danza puede volver a ser una excelente manera de lograrlo. Ya tienes los conocimientos, por lo que es muy probable que tus músculos “recuerden” la manera en que se realiza un plié o grand battement. Sin embargo, tienes que ser realista y no formar expectativas inadecuadas como soñar con “ser bailarina otra vez”. Enfócate, disfruta tu entrenamiento. Dialoga mucho con el instructor si algunos movimientos te resultan difíciles de lograr.

Beneficia tu figura

La danza es un excelente modelador de la figura. En su extensa gama de movimientos, que va desde los ejercicios de barra, a los de estiramiento y trabajo en el centro del salón, se trabajan todos los grupos musculares. Adicionalmente, el énfasis que se pone en la elasticidad, le proporciona a tus músculos un desarrollo elongado y fino.

Socializar

Las clases de danza se convierten en un excelente espacio de sociabilización. Conocer gente con gustos similares, compartir el gusto por el movimiento, la música, te puede brindar como beneficio adicional un puñado de buenas amistades.

Refina tus habilidades

Coordinación, equilibrio, sentido rítmico, conciencia espacial, alineación de la postura, son recursos inherentes a la danza y que utilizarás en tu vida diaria. La habilidad para apreciar una pieza musical, o un espectáculo de danza, son aportes adicionales que también vas a disfrutar.

Expresión y relajación

Imagina tener un espacio de una hora, varias veces a la semana, en que tu única preocupación será cómo hacer tu movimiento de brazos más suave o lograr bailar esa coreografía de hip-hop que has visto en la TV. Relajante… ¿no? Regálate esos momentos de dedicación a tí mismo, a tus posibilidades expresivas, y te darás cuenta que es un tiempo bien invertido.

La danza debería ser un arte que nos acompañe toda la vida, como un pasatiempo, como un entrenamiento o como un espacio de expresión. La música, el movimiento, el contacto con nuestras posibilidades y habilidades, es algo tan importante que deberíamos practicar en nuestra edad adulta.

Así que… a sacar esas zapatillas de baile del cajón y comenzar a bailar… ¡ya